22-05-2014

Surfeando por Pulp Fiction

Pulp Fiction un clásico moderno imprescindible llena de Surf Rock 

Surfeando por Pulp Fiction de Quentin Tarantino

 

El tino y la exquisitez de Quentin Tarantino a la hora de seleccionar cada uno de los cortes que conforman las diferentes bandas sonoras de su filmografía es algo innegable. De hecho, su carácter melómano le induce a incluir algún que otro parlamento dentro del propio guión del relato cinematográfico, expresando de forma velada gustos, opiniones, curiosidades y divagaciones varias.

Si bien suele incluir referentes que se enmarcan principalmente dentro del soul, el jazz, el funk y la cultura beat en general, a lo largo de su filmografía encontramos todo tipo de géneros musicales: pop, rock, country y hasta se atrevió con el flamenco desgarrado de Lole y Manuel. No obstante, será el surf rock el género sobre el que harán especial hincapié las siguientes líneas, focalizando en el uso que hace de este estilo dentro de la que es por muchos considerada como su obra cumbre: Pulp Fiction (1994), un clásico moderno imprescindible.

Este género, surgido en la California posterior a la segunda guerra mundial y previa al apogeo de la cultura hippie, aparece ligado a una base social atraída por las playas y los deportes acuáticos, aunque en realidad serán muy pocos los músicos que en su vida diaria practiquen estas actividades. Se suele asociar también a esta base social el uso recreativo de diferentes drogas como la marihuana, connotaciones que son inteligentemente aprovechadas y que tienen cierta relevancia a lo largo del desarrollo de la trama.

La película arranca con el conato de atraco por parte de Pumpkin y Honey Bonny. Acto seguido, y para introducir los títulos de crédito, aparece la primera referencia surf del metraje. De fondo suena la trepidante Misirlou, obra emblemática de los míticos Dick Dale & The Del-Tones, una de las bandas más reconocidas del género gracias a la propia figura de Dale, conocido como The King of Surf Guitar. Tanto es así que su prodigiosa forma de tocar influirá, entre otros, a todo un virtuoso del instrumento como Jimmy Hendrix.

 

En este primer tema se pueden apreciar buena parte de las características que definen el surf rock como género musical: punteos de guitarra con acusada reverberación, carencia de letra, variaciones en la intensidad, uso de filtros como el trémolo y el fuzz, ritmo rápido, golpes precisos de batería y un saxo melódico, todo ello tratando de emular la cadencia de las olas y generar un ambiente bailongo y propicio para el disfrute como objetivo transversal. 

Siguiendo con el orden que propone el filme, los siguientes en aparecer son The Tornadoes, que lo hacen de la mano de su obra más reconocida: Bustinʼ Surfboards. Esta banda, nacida en California, será de las primeras en aparecer por la radiofórmula y constituye un exponente del género, aunque de menor repercusión que la formación comandado por Dale y con un tono marcadamente más relajado, pensado para disfrutar de una larga exposición bajo el sol. El tema escogido introduce muestras de olas que ambientan desde el principio en esa atmósfera playera y su ritmo, más pausado y más asequible en cuanto a forma, evidencia otra forma de entender el mismo género.

 

The Centurions son los protagonistas musicales de una de las escenas más recordadas de la película, aquella en la que Vincent Vega prepara con mimo su pico previo a la cena con Mia Wallace. La potencia visual con la que esta secuencia está trabajada, con una serie de planos detalle enlazados por cortes muy propios del cineasta de Knoxville, se ve aumentada por todo un himno del surf rock como Bullwinkle Part II.

 

La canción destaca por tener un tono mucho más oscuro, donde el bajo suena muy grave por momentos y donde el saxo enfatiza perfectamente cada una de las acciones que aparecen en imagen. El resultado es una secuencia que se ha convertido en una de las más recordadas del cine moderno, dentro de una filmografía ya de por sí tan célebre y selecta como la de Tarantino. De alguna forma, el corte facilita la identificación con el personaje y su acusado colocón.

En esta misma línea, oscura y con una relevancia casi invertida entre guitarra y saxo, el filme cuenta también con el single Comanche, a cargo de The Revels, otra de las formaciones más reconocidas dentro del surf rock, también originales de California y cuya discografía publicada cuenta únicamente con una referencia, a saber, Rampage, editado por el sello Impact Records en 1964.

La última referencia a este género que encontramos y que sirve además para cerrar la película, corre a cargo de The Lively Ones y viene precedida de un parlamente bíblico en boca de Jules. En realidad, el tema que aparece en la película es una versión de la mítica Surf Rider, pieza original de una de las bandas más reseñables dentro del surf rock: The Ventures.

Esta formación, original curiosamente de la costa este, concretamente de Washington, fue fundada por Don Wilson y por una de las figuras míticas del género: Bob Bogle. El virtuosismo con la guitarra, la experimentación técnica y la esencia del sonido más característico del surf más playero, convierten a ésta en una de las formaciones más reconocidas a nivel de crítica dentro del surf rock. 

 

No es baladí el hecho de que Tarantino escogiera a The Ventures para cerrar una película claramente influencia por este género, como tampoco lo es que el arranque sea cortesía de Dick Dale & The Del-Tones, seguramente las dos bandas de mayor prestigio dentro del surf rock. De esta forma, Tarantino decide empezar y acabar la que fue su segunda obra a cargo del guión y la dirección como sólo ella merece: en la cresta de ola.

CC INDIEGENTES 2014

Por @_rowelt 

 

 

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