24-04-2016

Crónica IndieGentes: Chris Cornell, 21-Abr-2016, @LICEU [Barcelona]

Noche de sensaciones en el gran recinto de la ciudad condal, donde el mítico vocalista americano rindió un emocionante homenaje al recientemente desaparecido Prince con un concierto inolvidable

 

 

Tirando de tópico, el marco no podía ser más incomparable. Pero es que un lugar como el Gran Teatre del Liceu es digno de detenerse, al menos un momento, a visionarlo, disfrutarlo y después contarlo. Para seguir con lo especial de la tarde noche, minutos antes del inicio del show, la tristísima noticia de la muerte de Prince, sacudía los móviles, las pupilas y las expresiones de todos los amantes de la buena, buenísima música, que el genio de Minneapolis nos legó. Ese big-bang de sensaciones era el caldo de cultivo reinante al que se unía al ingrediente principal de la noche: el que había sido uno de los músicos gurú de los irrepetibles y efervescentes 90, la última gran década de la música popular tal y como la conocemos, y que, como frontman de bandas míticas como Temple of the Dog y/o Soundgarden, nos regaló algunos de los grandes himnos de la música alternativa.

Todo este cúmulo de sensaciones nos sumió, creo que, a todos en una suerte de Síndrome de Stendhal musical que mantuvo los ojos al borde de la marea alta desde el principio de la velada, cuando un Chris Cornell extremadamente locuaz y cercano, nos confesaba que un mensaje de texto de su hija mayor le acababa de informar de la muerte de Prince Rogers Nelson y por eso no podía menos que dedicarle la totalidad del concierto, el cual comenzó con una versión, habitual, pero que esa noche no iba a interpretar, según el set list que pudimos ver más tarde y donde estaba añadida a mano alzada, del ´Nothing Compares 2 U’ que popularizó Sinéad O’Connor pero compuso el de Minneapolis, poniendo un nivel de emoción en el ambiente que ya no decayó durante las casi dos horazas y medía de show.

El set propiamente dicho empezó con uno de los mejores temas de su último disco ‘Before We Disappear’ que introdujo hablando de lo efímera que es la vida, en un agridulce requiebro de la actualidad a la que siguió el que un día fue su primer single en solitario, el inolvidable ‘Can’t Change me’ que abría el EUPHORIA MORNING (1999), aquella maravilla, donde homenajeaba al inolvidable Jeff Buckley, amigo del artista y cuyo legado impregnaba cada rincón de aquel larga duración. Dicho disco nos enseñó que, aquel que llevaba al averno su voz, imitando la pose de Jesucristo, era capaz de mostrarse tierno pero oscuro, mostrándonos su vertiente más tranquila pero no por ello dulce.

Armado de armónica, se levantó y, tras un pacifista discurso, salpicado de anécdotas de sus anteriores visitas a la ciudad, que no paró de repetir lo mucho que admiraba, incluso sacando al escenario a su hija de 11 años para que lo confirmara, versioneó a otro genio, está vez el de Minnesota, con un bonito ‘Time are changing’ para seguidamente presentarnos, en el mismo formato, el primer single del disco que venía a presentar HIGHER TRUTH (2015). La folkie Nearly Forgot My Broken Heart sonó fantástica y fue el preludiode uno de los momentos álgidos de la noche con el dueto de la tremenda balada de Audioslave ‘Like a Stone’ y el emocionantísimo ‘Fell on black days’ de Soundgarden. Escalofriante.

 

 

La versión del ‘One’  de U2 quizás fue lo más prescindible de la noche (a muchos nos gustaría que hubiera sido la de Metallica, como insinuó) y tras un par de temas de la megabanda que formó con los chicos de Rage Against the Machine, Audioslave, llegó otro de los regalos de la noche cuando sonó el primer himno de aquel mítico LP en honor de Andrew Wood, otro de los malogrados amigos de Cornell, con Temple of the Dog, donde miembros tanto de Soundgarden como de Pearl jam se unieron en un disco atemporal. Fue un tremendo ’Say Hello to Heaven’ a la que siguió ni más ni menos que ‘Blow up the outside World’ en el que se recreó con un final distorsionado lleno de autosamplers y efectos. Sobrecogedor.

‘You know my name’ de la BSO de Casino Royale destacó por el acompañamiento de chelo, con un Bryan Gibson que, al más puro estilo Apocalyptica, secundó al de Seattle otorgando una gran profundidad a más de la mitad de los temas. Ese fue el caso de la conocida y oscura vresión del ‘Billie Jean’ del “rival” de Prince durante tanto tiempo, el también desaparecido Michael Jackson.

De ahí al final sin tregua. El megahit de Soundgarden ‘Black Hole sun’ (con otro solo de chelo primoroso), un ‘Rusty Cage’ que interpretó, con todo el respetable levantado, aplaudiendo y coreando, al más puro estilo Johnny Cash, en la versión que le hizo para aquellas maravillosas sesiones mano a mano con Rick Rubin, ‘When I’m Down’, quizás la más brillante vocalmente de la noche que fue musicada por un ¡vinilo! que pincho en un plato a un lado del escenario, la romántica ‘Sunshower’ que escribió para la adaptación cinematográfica del clásico de Dickens GREAT EXPECTATIONS y, para rematar la faena, una psicodélica y llena de efectos versión del ‘A day in a life’ de los Beatles. Y el Liceu rendido a sus pies.

 

 

Para el bis aún quedaban sorpresas. Y vaya sorpresas. El ‘Wooden Jesus’ de Temple of the Dog y ‘Seasons’, aquella joya escondida en la BSO del tótemico film de Cameron Crowe que fue SINGLES (1992). Quizás el cierre con dos temas de su nuevo disco bajara un poco el clímax, pero ya estaba todo el pescado vendido, y Chris Cornell se había ganado al publico que abarrotaba el recinto barcelonés, despedido como si de una gran diva de la lírica se tratase.

El que suscribe estos párrafos se ha dejado, conscientemente, para cerrar esta crónica, el comentario sobre ‘Hunger Strike’. Quizás la canción más reconocida del Temple of the Dog y que en su día fue un cara a cara entre las dos figuras vivas más importantes de la casi extinta, como tal, escena grunge. Cornell y un, por entonces, jovencísimo Eddie Vedder, elevaron este tema a himno generacional. Escucharla, seguro que fue para muchos de los asistentes retrotraerse a otra época, musicalmente mucho mejor, personalmente diferente. Fue recordar que para conseguir aquel vinilo, al precio de 5.000 pesetas, una fortuna por entonces, uno tuvo que trasladarse a una de las pocas tiendas especializadas y con posibilidad de pedir material de importación de su Galicia natal, la mítica Portobello coruñesa, hacer el pedido y esperar semanas hasta que llegara. Poco podía pensar aquel mocoso, que un día, conseguiría escuchar las canciones que llenaban aquellos surcos con las voces de aquellos seres inalcanzables, casi mitólogicos, en un marco, si, incomparable, cerrando el círculo del tópico, con dos décadas entre uno y otro momento.

 

SET LIST
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Nothing Compares 2 U (Prince cover)                                      
Before We Disappear
Can't Change Me
The Times They Are A-Changin' (Bob Dylan cover)
Nearly Forgot My Broken Heart
Like a Stone(Audioslave)
Fell on Black Days (Soundgarden)
One (U2 cover)
Doesn't Remind Me(Audioslave)
Getaway Car(Audioslave)
Say Hello 2 Heaven(Temple of the Dog)
Blow Up the Outside World (Soundgarden)
Let Your Eyes Wander
You Know My Name
Billie Jean(Michael Jackson cover)
Black Hole Sun (Soundgarden)
Rusty Cage (Soundgarden)
When I'm Down
I Am the Highway (Audioslave)
Sunshower
Hunger Strike (Temple of the Dog)
A Day in the Life (The Beatles cover)

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Wooden Jesus (Temple of the Dog)
Seasons
Josephine
Higher Truth

 

(CC) Crónica: Xandre RL -@xandrerl- REDACCIÓN IndieGentes 2016
Fotos: SUITE FESTIVAL
Vídeo: Emilio Barruz https://www.youtube.com/channel/UCm76O-Wc4rItzDVIuvwIZJQ

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