24-07-2017

Crónica IndieGentes: Jamie Cullum, 21-Julio-2017 @Porta Ferrada [Sant Feliù de Guìxols]

El genio de Essex se metió en el bolsillo a los centenares de fieles que se acercaron a Sant Feliu de Guíxols con un show que no defraudó a nadie

 

Ir a un concierto del Sr. Cullum es una experiencia musical completamente transversal. Más de 2 horas de genialidad, virtuosismo y entretenimiento a partes iguales. Algo al alcance de unos pocos privilegiados tocados por el don no solo del talento sino de la clase, la actitud y el carisma. Y todo eso, Jamie Cullum lo excreta por cada uno de los poros de su cuerpo. Cercano, simpático y alejando su infundada reputación de divo desde su discurso inicial, pasó como un ciclón por el Espai Port del festival de Porta Ferrada, en la preciosa bahía de Sant Feliu de Guíxols, un entorno perfecto, y ante el que deleitó, a los casi 3.000 presentes, a los que llevó en volandas con un control del tempo de un concierto a la altura de los grandes frontman rockeros acostumbrados a las grandes arenas.

 

 

 

 

Desde muy pronto pudimos disfrutar de multitud de punto álgidos en el show, como esa habitual demostración de genialidad canalizada a través del cover que hace del “Dont Stop the Music” de Rihanna en el que rapea, rockea, “solea”, hace beatbox, utiliza su piano como instrumento de percusión (más allá de la habitual) o de trampolín, según proceda, y lleva al respetable a un estado de diversión completa. Como pasar de la pasión desatada a la suavidad hecha música es un habilidad que domina a las mil maravillas el británico, solo así se puede entender el contrapunto de una delicada y sentidísima interpretación del “What a difference a day made” de Dinah Washington, que consiguió emocionar al público gracias a la voz de Jamie, su piano sentimental y el contrabajo de un insultantemente joven para el groove que posee, Loz Garret. Mientras, en otra versión, esta del gran Ray Charles, ‘Don’t you know’, fue Rory Simmons el que se lució a la trompeta.

Siguiendo con las versiones que decir de lo que hace con “The wind.cries Mary” llevándola a su terreno. Brutal. El otro genio, el de Seattle, estaría orgulloso. O esa escalofriante reinterpretación del “High & Dry” de sus compatriotas de Oxford con la que cierra, por todo lo alto, la primera parte del set, y que, permítanme la herejía, pero para este amante de Radiohead, que los ha visto en un puñado de ocasiones en directo, y que no recuerdo que me hubiera emocionado tanto antes.

 

 

 

 

Pero Jamie no solo vive de versiones, por eso precisamente destaca entre otros muchos que no pasan de impersonators. El de Essex tiene un puñado de temas de pop-rock que palidecería la discografía de las mayoría de bandas del género y la selección, echando de menos muchas, claro, en esta ocasión fue casi perfecta: desde la inicial 'Work of art' con Cullum a la percusión, a maravillas como la fantástica “Everything You Didn't Do” recibida por el público con júbilo y baile, pasando por joyas como “Get your way”, “When i get famous” o la seminal “All that sea” que fundió en.una con esa gema pop que es “I'm All Over it” la cual, con equivocación y risas incluidas, terminó con todo el recinto cantando junto al británico en una comunión perfecta.

 

Quedando claro que el estándar del jazz no tiene secretos para él, se empeña una y otra vez en demostrar que domina el escenario como le da la gana: interpretando reggae, bossa nova, folk, rock, electrónica, beatbox (!!!) o bailando, saltando, rapeando, percusionando todo lo que se le pone por delante, incluido su propio piano, desde el que también práctica el salto de altura, o bajando a cantar con su público. Un verdadero animal de escenario. Pese a quien le pese

 

El final del concierto a la altura del magnífico show. Una espectacular, “Mixtape” con todos y cada uno de los asistentes, de pie, coreando, el final del tema, aun cuando la banda se había despedido. Un canto general del público que hizo que no le quedara más remedio que improvisar, totalmente fuera de set, 10 minutos geniales en solitario con su pian, y culminados con una emocionante versión del “Blackbird” beateliano que supusieron un broche perfecto a una noche muy especial.

 

 

 

 

(CC) CRÓNICA y FOTOS: XANDRE RL (  @XandreRL ;   XandreRL).

IndieGentes 2017

 

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