29-10-2014

Crónica IndieGentes: James Vicent McMorrow, 25-10-14, @Joy Eslava [Madrid]

Que James Vicent McMorrow logra emocionar a todo el que acerca a su música es un hecho. Pero lo que pasó ayer en la Joy puede catalogarse casi de hecho histórico. 

 

El irlandés desenvolvió un cuidado espectáculo construido sobre unas bases tan nutridas a la vez que espontáneas solo comparables con leyendas del pasado. Ver tocar a James Vicent McMorrow es como ver jugar un partido de Federer; el irlandés mantiene la intensidad, nunca está desmarcado y, aunque su pausada presencia e incluso menuda apariencia puedan indicar lo contrario, su voz alcanza registros imposibles. Sin extravanganzas y ante un silencio casi sacramental (poco habitual en la sala madrileña), McMorrow irrumpió solemne, acompañando los acordes de ‘The Lakes’ que se transformarían en ‘Hear The Noise That Moves So Soft and Low’ ante la atenta mirada de la multitud. Sin embargo, una primera incursión a POST-TROPICAL (2014) con ‘Red dust’ no dispersaba la sensación de que, por momentos, el espectáculo resultaba algo ajeno. Otra visita a su primer álbum (‘Down The Burning Ropes’ y ‘You Know’) y todo parecía indicar que nos encontrábamos ante un recital brillante pero de carácter introspectivo. 

 

McMorrow es un músico de carrera, autodidacta y multidisciplinar, con unas tablas que le permiten establecer una dialéctica definida para guiar al espectador donde y como quiere. Así que le bastó su famosa cover del ‘Higher Love’ de Steve Windood para arrancar las primeras ovaciones en Joy Eslava. Para entonces ya estábamos en una historia completamente diferente, parte del encanto de unas composiciones que tan pronto te transportan a un aislado paisaje rural, como a un ruidoso pub de su Irlanda natal. Él mismo cambia el registro y te saca de la comfort zone a guitarrazo limpio. 

Para esto se vale de una agradable puesta en escena (luces, sonidos y alguna proyección que acompañan pero no disturban la rítmica visual), además de dos eléctricas y una acústica que el vocalista mece en ‘Follow You Down to the Red Oak’  o en un ‘Breaking Hearts’ recordando inevitablemente a Mumford & Sons

 

Pasado el ecuador del concierto, el público ya está completamente entregado. Con ‘Post-Tropical’  el sonido se vuelve más electro y ambiental si cabe, gracias a un nuevo trabajo con influencias entre el blues y el soul pero que mantiene el toque folk que le caracteriza. Desde el tema que da nombre a su nuevo trabajo, pasando por ‘Look Out’, ‘From The Woods!!!’ o la brillante ‘We Don’t Eat’ , es todo un derroche de sentimiento y técnica que James ejecuta con mano de cirujano y la ayuda de su discreta pero eficiente banda. 

Solo ‘Cavalier’ (precedida de single ‘Gold’) y un amago de duda al teclado indica que estamos ante un ser humano. Parece que es consciente porque, apenas un minuto después de desaparecer en aplausos, el vocalista se sinceraba ante el público (ahora sí hablando y no susurrando) con una divertida anécdota sobre las escaleras de un backstage y un reciente show en Zurich que parece dejó algo que desear. 

Nada más lejos de la realidad. Ni la impresionante versión a capella de ‘And If My Heart Should Somehow Shop’ ni las dos canciones que la banda regaló al ensimismado público (que terminó tarareando al unísono ‘If I Had A Boat’) parecían suficiente para resarcirse de uno de los mejores conciertos que han pasado no solo por la sala Joy sino por la capital este año.  

 

(CC) CRÓNICA: Silvia Suárez ; FOTOS: Irene Naranjo - IndieGentes MADRID 2014 

 

DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd