12-07-2017

Crónica IndieGentes: @MadCoolFestival 2017 - Sábado 8 de Julio [Madrid]

Esta vez sí, el sol acompañó, aunque tímido, desde el principio de la jornada, y nos permitió un cierre de festival sin gota de lluvia pero con el corazón aun empañado

 

Empezamos la postrera jornada con DE PEDRO y su rock fronterizo, ese que tanto nos convence, pero rápidamente tuvimos que abandonar para coger posiciones en el primer plato fuerte del día. WILCO abría el escenario principal aun con el día bien radiante y, si bien es cierto,  que quizás no sea un macrofestival el mejor entorno en el que presentar su música, la verdad es que los de Jeff Tweedy demostraron su fortaleza como banda, utilizando casi siempre la fórmula de desarrollos que empiezan muy abajo, muchos de ellos acústicos, para terminar en un crescendo rockero, sobre todo en la poderosa guitarra siempre afilada de Nels Cline, y que hizo las delicias de los más irreductibles de sus fans. Temas más recientes como “If I Ever Was a Child” o “Someone to Lose” se intercalaron entre alguno de sus clásicos como la inevitable ”I’m the man who loves you”, la delicia folkie de “Jesus, etc” la irresistible “Hummingbird” “I Am Trying to Break Your Heart”, con ese final potentísimo que supuso el punto de inflexión del show. Todo ello pareció más que convencer a buena parte del respetable, sobre todo en las primeras filas, donde, entre el suave lorenzo, tras días tormentosos y de tormenta, y la amable música de los de Illinois, las sonrisas y los tranquilos bailes era lo más habitual.

 


Foto: Xandre RL

 

Decidimos perdernos las dos últimas canciones de los americanos para coger buen sitio (inexplicables las decisiones de los miembros de seguridad del festival de dejar entrar o no a los miembros de la prensa, de manera arbitraria, a los fosos delanteros) y no perdernos ni una nota de uno de los conciertos más esperados por el abajo firmante, el de MANIC STREET PREACHERS. Los galeses llegaban con la baja de última hora del carismático bajista Nicky Wire por problemas familiares. Su sustituto cubrió a la perfección el aspecto musical –algo no muy difícil teniendo en cuenta las limitaciones técnicas siempre exhibidas por el bajista titular con su instrumento- pero siendo una parte más del attrezzo, mientras que Wire siempre ha sido el que aporta más glamour y carisma a la puesta en escena de los Manics. Aun así estábamos preparados para asistir a otra velada con una de las bandas con la discografía más robusta de las últimas dos décadas. Y es que, a pesar de la frialdad de gran parte del público, acostumbrado a propuestas más mainstream, me sobran dedos de las manos para contar bandas con un set list poblado de tantos himnos pop-rock. Desde el hit seminal “Motorcycle Emptiness”, que nos regalaron para empezar, hasta el habitual cierre con la épica de “A desing for a life” descargaron cañonazos de la envergadura de “Kevin Carter”, Everything Must Go",“Your Love Alone Is Not Enough”, “Indian Summer”, ”You Stole the Sun From My Heart”, “No Surface All Feeling”,“You Love Us”, “Ocean Spray”, “Tsunami” o la emocionante “If You Tolerate This Your Children Will Be Next” dejándose el doble de clásicos (no incluyendo en el set ni un solo tema de los magníficos GOLD AGAINST THE SOUL ni THE HOLY BIBLE!!!) en el zurrón. Una hora escasa donde el jefe, Mr. James Dean Bradfield, demostró que su vozarrón y su maestría a las seis cuerdas se mantiene completamente intactas. Y por muchos años.

 


Foto: Xandre RL

 

Otro doloroso solapamiento hizo que no pudiéramos vibrar en uno de los conciertos más salvajes del fin de semana, según los que allí estuvieron, como fue el de las chicas de SAVAGES, el futuro del rock hecho por mujeres que estamos deseando que se vaya llenando poco a poco. Habrá que esperar otra ocasión. Lo que si que nos dio tiempo fue de llegar al final del show de DINOSAUR JR. que con su rocoso noise, dieron todo un clinic de honestidad, en un sincero y dignísimo revival del indie-rock más mítico que se pueda uno echar a la cara, mezclando a la perfección su nueva música con clasicazos como “Feel the pain”, “Out there”, la versión más árida y genial que te puedas imaginar del “Just like heaven” de los Cure o la mítica “Freak Scene”. Todo un referente.

 

Con más curiosidad que pasión, nos dirigimos al escenario principal, con la intención de comprobar el estado de forma de unos KINGS OF LEON, que hace mucho tiempo que, para el que aquí escribe, dejó de pesar en la escena internacional. Su momento pasó y, aunque nunca llegaron a explotar, no aprovecharon la oportunidad de encaramarse al pódium de grandes bandas pop-rock del Siglo XXI. Asi y todo, la expectación era mayor de la que esperábamos, dejando a las claras, una vez más, que el recinto de La Caja Mágica se queda pequeño para 45.000 personas abarrotando el escenario principal. Algo en tener en cuenta para supuestas ediciones venideras: ampliación de recinto o reducción de aforo. No queda otra, porque las situaciones de agobio no desaparecieron en todo el fin de semana. Si comparamos la frialdad y falta de pasión de los hermanos Followill con los ovarios de Savages, la honestidad y buen hacer de Wilco, la robustez de la propuesta de Dinosaur Junior o la fuerza de los himnos de Manic Street Preachers, los de Nashville salen muy perjudicados. ¿De valen que 40.000 gargantas canten, por inercia, temas, repetidos hasta la saciedad en los medios indiemainstream, como “The bucket”, “Use somebody” o “Sex on fire” si la interpretación es plana y sin alma? Los que los vieron en la época dorada del ONLY BY THE NIGHT hablan maravillas de su directo de entonces, pero hoy en día la propuesta de los americanos tiene la misma pasión que la música de ascensores.

 


Foto: Xandre RL

 

Cuesta poco imaginarse el bostezo que nos provocaban Kings of Leon cuando, a mitad de concierto, decidimos ir a echarle un vistazo a una de esas bandas que pueblan los festivales veraniegos de este país y que hemos visto y veremos bastantes veces. Pero es que la pegada de los vascos BELAKO levantan el ánimo a cualquiera, y nos despertaron tras el letargo de los cabezas de cartel. Directos como pocos, una digna presencia de fieles que se mezclaban con los rebotados del Escenario Principal disfrutó del post-punk con pinceladas electrónicas de los de Munguía“False Step”, “Stop contradictions” o ese cañonazo que es “Zaldi Baltza” nos puso las pilas para lo que quedaba de noche. Si te los encuentras en el próximo cartel del festival de turno, no desaproveches la oportunidad de dsifrutarlos. Además de todo, el asistir al conciertos de l@s chic@s de Belako nos aseguró sitio en uno de los conciertos más esperados de la noche y que, por afluencia de público y expectativas ya se veía, desde antes de empezar el festival, que se le quedaría pequeño a uno de los escenarios secundarios. Y así fue como durante el concierto de M.I.A., miembros de seguridad tuvieron que restringir el paso a esa parte del recinto al encontrarse ya abarrotada. Y sinceramente, las mencionadas expectativas no estaban para nada merecidas. Con una propuesta visual potentísima, es una pena que el envoltorio musical sea tan pobre. Si a ello unimos la total falta de entrega de la Mathangi no entendemos el revuelo que provocan sus actuaciones, que desaprovechan totalmente la original y atractiva puesta en escena. Dejamos sitio en el recinto secundario a los que estaban esperando para acceder y aliviados nos acercamos a FOSTER THE PEOPLE que estaban ofreciendo un show que no inventa nada pero que, a esas alturas de noche, y con un par de decepciones musicales a las espaldas, se antojó divertido y simpático. Acabamos dándole una oportunidad a MODERAT, todo un cabeza de cartel de uno de los eventos de música electrónica más importantes del mundo, el Sonar. Y la verdad es que no cumplió mucho los augurios. Los berlineses ofrecieron un show bastante predecible, con una intensidad contenida que iba subiendo para romper en el momento esperado, sin mucho más, no dejando lugar ni a la sorpresa ni a la originalidad. Las proyecciones y efectos visuales no sorprendieron a nadie, y, en propuestas de este ámbito, eso hacen cojear el efecto global. Y poco a poco el concierto se fue diluyendo del mismo modo que muchos de nosotros fuimos abandonando el recinto con la cabeza en mil sitios y preguntándonos si el año que viene habrá oportunidad de visitar la Caja Mágica (se rumorea desde hace semanas con un cambio de recinto) o incluso, si tras los acontecimientos de este 2017, habrá continuidad de este Mad Cool. Nosotros esperamos que si, pero, ¿chi lo sa?

 


Foto: Xandre RL

 

 

(CC) CRÓNICA: XANDRE RL (  @XandreRL ;   XandreRL).

FOTOS: XANDRE RL (  @XandreRL ;   XandreRL) y MAD COOL FESTIVAL

IndieGentes 2017

                                                                                   

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