21-07-2013

FIB 2013: Crónica Sábado 20

La jornada del sábado del FIB 2013 será recordada por el llenazo espectacular del concierto de Arctic Monkeys, la contundencia sónica de Miles Kane y la incontenible energía y entrega de Ricky Wilson en el concierto más divertido, de momento, de todo el festival: Kaiser Chiefs

 

 

FIB 2013: Crónica Sábado 20

 

El tercer día de todo gran festival es el punto de inflexión en cuanto a cansancio acumulado e ir sacando las últimas reservas de energías acumuladas para seguir dándolo todo. La de ayer fue la jornada más anglosajona del festival más anglosajón que uno puede echarse a la cara. Ya hasta los speakers que suben al escenario a dar alguna clase de mensaje lo hacen en la lengua del Shakespheare. El tridente de indie británico que ayer pudimos disfrutar tuvo mucho más miga de lo que algunos esperábamos, aunque también algún que otro momento en los cuales nos quedamos más fríos de lo imaginado.

 

 

 

Empezamos la tercera jornada de FIB con los últimos rayos de sol escondiéndose tras los montes del Desierto de Las Palmas y nos fuimos directamente al Escenario Maravillas donde The Courteeners dieron el concierto tempranero más multitudinario del fin de semana. Como si de unos teloneros de lo que luego pasaría por allí se tratase, los de Manchester demostraron que tienen un muy buen tirón entre sus compatriotas. No hacen nada del otro mundo, pop rock aseado, con algún momento contundente, buena imagen, estribillos cantables y ritmos bailables que fueron recibidos por gritos de histeria de ellas hacia el cantante Liam Fray, y por cantos abrazados por ellos al son de canciones como ‘Please don’t’

 

 

Para tomarnos un respiro entre tanta exaltación de brit pop que venía por delante, nos fuimos a intentar relajar un poco con otro británico, esta vez irlandés del norte, Phil Kieran y su nuevo proyecto personal Le Carousel. Buenas canciones de electrónica elegante y tranquila, si cabe marcadas por ese juego de voces entre Phil y su bajista, que además creaba una línea con su instrumento muy contundente. Esta peculiaridad junto con un toque oscuro hace muy interesante la propuesta, aunque quizás no en este contexto. Una vez más, y eso es preocupante, la escasísima afluencia de público en los escenarios secundarios fue alarmante y quizás un punto que los organizadores deban estudiar si se quiere seguir haciendo un FIB viable: Un cartel un poco más homogéneo y una distribución de escenarios y bandas más equilibrada.

 

 

Tras ese breve paréntesis, volvimos al escenario principal preparados para enfrentarnos al  tridente. Y el encargado de hacer estallar las hostilidades fue Miles Kane y su banda. Y vaya si hizo estallar cosas. La primera es que este tipo puede ser poco conocido por estos lares, pero entre sus compatriotas (recordemos, tres cuartas partes de los asistentes) es todo un fenómeno y como ello fue recibido y reverenciado por su público. Y la segunda, toda una sorpresa grata, es la contundencia de su directo y de su banda. Madre mía como sonaban esas guitarras, como metía el de los parches y los bombos y cuanta energía sale de un tipo tan menudo como Kane, que si te lo cruzaras en una tienda de comics te lo podrías confundir con Howard Wolovitz de Big Bang Theory. Es posible que su repertorio sea algo lineal y no tenga singles potentes, a excepción, quizás, del coreado "Don't Forget Who You Are", pero cuando dicho repertorio es interpretado de esa manera tan salvaje, poco importa. Si no fuera porque lo del jueves de Queens of the Stone Age es de otra galaxia en cuanto a contundencia, se hubieran coronado como los más cañeros de esta edición del FIB.

 

 

Ya no abandonamos el Maravillas porqué el siguiente turno correspondía a la, seguramente, actuación más esperada del festival, la de Alex Turner y sus Arctic Monkeys. Y vaya si era esperada. La afluencia fue descomunal, recordando y demostrando a muchos, que mientras eso ocurra hay esperanza para la continuidad del Festival Internacional de Benicassim. El llenazo fue de los de hasta la bandera. Así da gusto. En cuanto al concierto en si hay pocas cosas que decir. Los de Sheffield llevan ya unos años, con todo el merecimiento, jugando en las grandes ligas de la música mundial. Su puesta en escena es perfecta y profesional. Turner es un frontman ya definitivo y que se maneja a la perfección como gurú de masas pese a su, recordemos, juventud. Pocos vocalistas manejan su herramienta como la del británico, y las comparaciones con la mediocre actuación del Liam Gallagher el día anterior demuestran que, quizás junto a Thom Yorke, Alex Turner es uno de los popes del indie mundial en la actualidad. Si a esto unimos un repertorio tan increíble con el que cuenta esta gente, cuando ninguno de ellos aun roza la treintena, y que incluye hitazos que fueron cayendo uno tras otro como ‘Brianstorm’, ‘Teddy Picket’, ‘Old yellow Bricks’, ‘Crying Lightning’, ‘Cornerstone’ o ‘I bet that you look good on the dancefloorunidos a ese sensual y fantástico nuevo single ‘Do I Wanna Know?’, que demostró ser un comienzo de concierto perfecto, pues la verdad es que nada puede fallar. Pero algo sí que falló. Todo es perfecto y calculado en su actuación. Y quizás ese es el pequeño hándicap que se les puede achacar. Algo más de pasión, algo más de algo que este fuera del guión (y la esperada colaboración en los bises como Miles Kane no lo estaba) y que te diga que estás en un concierto y no escuchando un, fantástico, disco de estudio. Si a eso unimos algún momento en que el tempo del concierto resulto algo lento, el poso que nos queda tras la actuación de los ingleses agridulce por lo grande que es esta banda y la sensación interna de no haber asistido a uno de esos conciertos especiales.

 

 

Parecía que todo el pescado estaba vendido y mucha gente emigró al Escenario Trident para ver a Bastille. Peor para ellos, pues se perdieron el tremendo despliegue de cualidades escénicas de Ricky Wilson y sus Kaiser Chiefs. ¡Que concierto más divertido! Los que pensaron cuando ‘Everyday I Love You Less and Lesscayo ya en segunda posición, que los de Leeds habían quemado demasiado pronto su principal cartucho no podían estar más equivocados. No hubo tregua para el descanso, era imposible parar de bailar. El espacio creado por la huida de público a otros escenarios hizo comodísimo el despiporre incluso en las primeras filas, donde la fiesta era máxima. Los Chiefs sonaron, como todos menos Beady Eye en el Escenario Maravillas, brutales. Su set list es una fiesta continua de canciones coreables y bailables, desde ‘Never miss a beat’ o ‘Ruby’ hasta el ya mítico nananananaaaa de su ‘I predicted a riot’ que nos hicieron disfrutar de un magnífico concierto después de la frialdad de los Monkeys. Mención aparte merece el Sr. Wilson. Grita, chapurrea castellano, se sube por los andamios, juega con las cámaras, corre los 100 metros lisos de punta a punta de escenario, toda una demostración de energía que contagia al público de manera irremediable. Conciertazo.

 

 

Al terminar nos acercamos al Trident para ver lo que quedaba de los esperados Bastille que la verdad no ofrecieron nada realmente especial. Los, como no, británicos habían creado muchas expectativas y reunieron casi tanto público como Kaiser Chiefs en el escenario principal y más allá del gran bombo que, en el centro del escenario, utilizaba de vez en cuando el cantante Dan Smith, no podemos decir mucho más que nos llamara la atención. Quizás la anécdota de esa versión del “Rhythm of the night” que hacen, porqué las canciones propias, incluida su éxito ‘Pompeii’ con el que cierran, la verdad es que no son nada del otro mundo.

 

 

Y así acababa otra jornada de festival, con el cansancio ya haciendo mella. Las manadas de guiris que aún quedaban en pie se fueron al Maravillas a la sesión machacona y cansina de house del italiano Benny Benassi mientras el más reducido público nacional se reunía para ver la sesión de unos Indiespot DJ que no arriesgaron y fueron a lo seguro enlazando hit tras hit del indie actual.

 

 

CRONICA FIB 2013 JUEVES

CRONICA FIB 2013 VIERNES

CRONICA FIB 2013 DOMINGO

(CC) CRÓNICA Y FOTOS: Rosita Vedder y Xandre RL

 

 

 

 

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