18-06-2016

Crónica IndieGentes: @MadCoolFestival - Viernes 17 [Madrid]

Tras una primera jornada que fue toda una montaña rusa de emociones, música y problemas logísticos, el viernes nos esperaban más grandes momentos con los que disfrutar. Y desde bien tempranito

 

Según iba discurriendo la segunda jormada del Mad Cool Festival se fue haciendo patente el esfuerzo de la organización por solventar los problemas que surgieron el primer día. Las quejas por las plazas del parking, los autobuses, las tardanzas en encontrar taxis, los problemas en los sistemas de cashless de las pulseras, algunas faltas de señaalización y de sonido en algunos escenarios, empezaron a ser cada vez menos frecuentes y la música acabó por ser la única protagonista de lo que quedaba de fin de semana. Aquellos que piensen que un evento de estas características y magnitud puede funcionar al 100% perfectamente desde su inicio son unos utópicos. Lo esencial e importante fue comprobar como la organización intentó, desde el primer momento, resolver todo aquello que iba presentando carencias propias de los estrenos con una transparencia de alabar.

Llegamos al recinto bien temprano, con el zaragozano Bigott ofreciendo, bajo un sol de justicia, su lisérgica propuesta. Los valientes que ocupaban las primeras filas disfrutaban tanto de sus retorcidas composiciones como de los habituales surrealistas discursos del maño. Una vez pasado de largo fuimos cogiendo posiciones, lo mas delante posible, para disfrutar de nuestro estreno en directo con una de las bandas que llevábamos años queriendo borrar de nuestra lista de pendientes. Kelly Jones y sus Stereophonics salieron, en un horario inmerecido, a darlo todo desde el primer acorde. Su concierto fue excepcional, con la prodigiosa voz rota de Jones inundando todo el recinto de la Caja Mágica mientras las dobles guitarras hacían de perfectos acompañantes y la poderosa batería de Jamie Morrison ejercía de perfecto metrónomo. Uno a uno fueron cayendo esos clásicos que todos queríamos escuchar, como una emocionante y coreada 'Maybe tomorrow' o una potente 'Local Boy in the Photograph' ,intercalados con temas mas recientes que encajan a la perfección como el inicial y enérgico 'C'est la vie' o las deliciosas 'Indian Summeri o 'White Lies' con Kelly al piano. Los apenas 60 minutos se nos hicieron escasísimos a aquellos para los que era un bautizo con los galeses, mientras disfrutábamos de la potencia vocal de un Kelly Jones que cantó como los ángeles desde la primera hasta la última nota, mientras alternaba el piano y la guitarra, perfectamente secundado por Adam Zindani, su mano derecha desde hace casi una década. Quizás el único pero fue la introducción de alguna canción prescindible, como el, eso si coreado, 'Have a nice day', una de sus composiciones mas blandas, junto a algún tema menor de la última época que dejaron fuera temazos como 'Mr Writer', 'Step on my old size nines' o 'The bartender and the thief'. La pena fue perderse el solido directo de los L.A., siempre en nuestra agenda, pero estas son las cosas de los 'solapamientos festivaleros'. Era nuestra primera cita con los de Kelly Jones y seguro que tenemos mas oportunidades de encontrarnos este verano con los de Luis A. Segura. Pero es que solo el final de los Phonics, con ese himno que es 'Dakota', merecía la entrada de este segundo día.

 

 

 

Marcada una muesca más en nuestro inventario musical y con la sonrisa en la cara del jubilo, nos dirigimos tranquilamente al segundo escenario donde la psicodelia de los i, eficiente sin más, con una actuación sin altibajos pero tampoco recordable, nos sirvió para coger las fuerzas necesarias para el segundo momento especial de la vlada. Y es que estábamos a punto de vivir una celebración de la historia de la música. Con algo de retraso salieron a escena FarrellNavarro & Cia para regalarnos, 25 años después, una interpretación integra de ese clásico de Jane's Addiction que es el mítico RITUAL DE LO HABITUAL (1990). Tras algunos problemas con el sonido de la guitarra de Dave Navarro y con un Perry Farrell que ejerció de lisérgico maestro de ceremonias, con su mirada impregnada de ácidos pasados y arrastrando las palabras desde una mueca en forma de sonrisa que parecían vivir en otro mundo paralelo, el show fue todo lo que esperábamos, con una banda que interpretó el Ritual de manera libre y caótica, tal y como se concibió, sobre todo en los tempos y melodías surrealistas del chamán Farrell, perfectamente acompañado de su compinche Dave Navarro, el cual, a pesar de sus posturitas y ajetreada vida social, sigue siendo un brutal guitarrista de estilo inevitable. Tras los 9 temas del Ritual, la banda alargó el concierto más de lo establecido, para regocijo de alguno de nosotros y desconcierto de muchos que no estaban preparados ni conceptual, ni musical ni visualmente para aquello, interpretando una versión del 'Rebel, Rebel' de Bowie o clasicazos reinterpretados como 'Nothing's Shocking', 'Just Because' o una acústica y maravillosa 'Jane Says'. Todo fue acompañado de varias bailarinas de slap dance que parecían sacadas de los peores tugurios de striptease del Sunset Strip angelino, incluyendo un escalofriante numerito de dos de ellas, colgadas a varios metros de altura por la piel de su espalda, al mas puro estilo "Un hombre llamado caballo", que provoco la grima de muchos de los asistentes y la comprobación de que los americanos son una banda única en propuesta, sonido y provocación. Un akjellare sónico y visual de los que quedan marcados a fuego en la memoria.

 

 

Tras el vendaval de Juana's Adicción, y lamentando habernos perdido el siempre interesante espectaculo de Nita y sus Fuel Fandango, decidimos tomarnos con calma el folk rock americano de Band of Horses, de interpretación y sonido exquisito pero que en directo, aunque parezca mentira, adolece de un exceso de frialdad, sin alcanzar la épica que se intuye en sus discos de estudio. El resultado, entendámonos, no es malo, ni mucho menos, y cabe destacar la fantástica voz de Ben Brindell. El problema, en nuestra opinión, es la similitud de todos sus temas entre si, una suerte de medios tiempos que no llegan a explotar del todo. Les falta algo de chispa. Todo lo contratrio ocurre con el punk-electrónico de The Prodigy, vencedor desde la mismísima casilla de salida. Para muchos era nuestro reencuentro las hordas de Keith Flint y Maxim Reality despues de aquel mítico Festimad del 2005, donde después del vendaval, el pillaje, los destrozos de coches, las lluvias de botellas y el bandalismo (ahhhh.... que tiempos aquellos en que los festivales eran sangre, sudor, fuego y polvo.... ) los ingleses salieron a tocar cuando ya el sol empezaba a asomarse, entre coches incendiados y terminaron, en una mañana mítica, con él en todo lo alto. Mucha ganas de botar tenía la gente y, claro, empezar arriba del todo, con un Breathe atronador -la de los de Essex fue, de largo, la mas ruidosa actuación de todo el fin de semana- ponía en bandeja el pogo generalizado. Y así fue, con el respetable volviéndose loco al ritmo de 'Firestarter' y con el climax de "Smack my bitch up", donde allá donde mirases veíais a gente bailando, saltando y gritando, como se alcanzó uno de los momentos multitudinarios más recordables de lo que, esperamos, sea tan solo la primera cita de una larga andadura del macrofestival madrileño. 

 

 

 

Y como colofón, antes de la retirada, ¿Que mejor que perdernos en las bases dub, proyecciones guarrindongas y las luces estroboscópicas de los selenitas sudafricanos de Die Antwoord? Ver a un cuarentón como Ninja al más puro estilo Neng de Johannesburgo y a la pitufa de ¥o-landi Vi$$er competir como corista de Alvin y las ardillas mientras hacían botar una y otra vez a los supervivientes en la Caja Mágica, fue la mejor pruebad de stress de que el suelo del recinto aguantaría la estampida de Atila y sus Hunos. Nuestro deadline era el himno Baby's on fire que ameniza la sección de Lo Rural del gran Pedro Lucha en el acontecimiento humorístico radiofójnico del año, La Vida Moderna de David Broncano, Quequé e Ignatius Farray. It was show time, motherfuckers, it was.

 

 

 

 

 

(CC) CRÓNICA: XANDRE RL (  @XandreRL ;   XandreRL). 
FOTOS: Mad Cool FESTIVAL. 
IndieGentes 2016

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