29-05-2013

Primavera Sound 2013, Jueves 23

La contracrónica de la primera gran noche del PS 2013

 

Esta no va a ser una crónica al uso del pasado Primavera Sound 2013. Si lo que buscas es eso las tienes a patadas en la red. Usa San Google y las encontrarás con tan solo un par de clicks. Aquí lo único que encontrarás es una visión diferente de lo acostumbrado en este tipo de reportajes. Sí, hablaremos de música, de canciones, de bandas. Pero lo haremos desde dos ópticas a veces contrapuestas, a veces compatibles. Como dos espectadores más.

Por un lado tendremos a un rockero cretino venido a menos en un mundo de moderneo en el muchas veces se desenvuelve como un pulpo en un garaje. Pero ojo, que tiene su corazoncito moña y a veces se acerca peligrosamente a la asimilación.

Por otro lado, tenemos a la, presuntamente, representante tipo del indie patrio. Amante del pop y la electrónica a partes iguales. De las burbujas, del confeti y de los globos de helio a modo de GPS. De bailotear hasta el amanecer, cerrando el festival al son del DJ del momento y de fijarse casi tanto en los estilismos de público y artistas como en su música. Pero tampoco nos engañemos con ella, un background grunge y rockero la convierte en voz autorizada para opinar con rigor de cualquier estilo musical que se le ponga por delante.

Esta es la otra crónica de los tres días de la madre de todos los festivales indies de la península.

Y por fin daba comienzo la primera jornada grande del PS 2013, después de los conciertos para abrir boca del Apolo lunes y martes y de los conciertos gratuitos del miércoles, este año celebrados también en el Fòrum, con Aliment, The Bots, Guards, The Vaccines como plato fuerte y Delorean, además del secret gig de The BreedersCheetahs, Poolside, Veronica Falls y John Talabot, entre otros, en el Apolo. Como obligaciones laborales varias que no vienen a cuento nos habían impedido disfrutarlos e incluso ir a intercambiar pulseras a lo largo de la semana en las diferentes ubicaciones y en los varios horarios que la organización del festival había tenido a bien ofrecer, nos dirigimos raudos y veloces hacia el Fòrum el jueves a las 17h, no fuera a ser que nos perdiéramos algo más.

Nos libramos de la larga cola que se formaría más tarde y nuestras ansias de festival nos teletransportaron por primera vez al Escenario Primavera, cerveza en mano, para ver parte del bolo de El Inquilino Comunista. Bien orgullosos nos podemos sentir de estos pioneros del Getxo Sound de los 90, con su noise rock oscuro y atrapante que suena tan fresco y actual como si no hubiese pasado el tiempo. Y mucho más nítido que el de otros grupos patrios a los que claramente han influenciado, como Triángulo de amor bizarro. Siguen en plena forma y ni siquiera están calvos, oyes! Como dato curioso, su batería, Javier Letamendia, es también uno de los dos baterías de otro grupo de Getxo más actual, los We are standard. Un buen ejemplo de evolución musical sin olvidar los orígenes.  

En cuanto acabaron nos fuimos con la sonrisa y la pulsera puestas a comprar unos globos de helio a modo de localizador GPS para facilitar nuestro encuentro con los numerosos amigos que aún quedaban por llegar, dado que, como era de esperar, la aplicación de Heineken Connect no solo no funcionaba, sino que encima consumía batería como si no hubiera mañana. La intención era buena, e incluso unos chicos muy majetes te iban preguntando por el recinto cómo iba y si estábamos satisfechos… Pobres, no creemos que encontraran a nadie que les dijera que sí! A ver si el año que viene hay más suerte y ponen en marcha una red en condiciones y nos podemos dejar el globo (de helio) en casa. Al menos este año se dejaron de inventos tipo tarjeta monedero como el del año pasado para poder pagar las bebidas sin necesidad de tickets, que acabaron en fracaso absoluto dejando a todo el Primavera seco durante horas sin posibilidad de comprar bebida ni con dinero, ni con tickets ni, obviamente, con la maravillosa tarjeta que no funcionaba (y con las consiguientes pérdidas económicas que estamos seguros que acarreó para el propio festival). Así que este año, euros o tarjeta de crédito y arreando. Mucho más cómodo, dónde va a parar. Y por suerte compartimos moneda con Portugal.

Volvimos ya con tres pares de globos de colores y luchando contra el viento, que empezaba a apuntar maneras, al Escenario Pitchfork donde actuaban Savages. Teníamos muchas ganas de ver a este cuarteto londinense femenino y de disfrutar de su urgencia punk rock en directo. Buena acogida por parte del público y buen sonido. Os dejamos con parte de su actuación, en concreto con “Husbands”, uno de sus primeros temas lanzados hace apenas un año. Su primer y, hasta el momento, único álbum “Silence yourself” (Pop Noire, Matador Records), salió al mercado el pasado 6 de mayo.

 

Y después de ver a las chicas, nos encaminamos a Mordor o, lo que es lo mismo, al Escenario Heineken, en busca del pop rock psicodélico de uno de los hypes del momento, Tame Impala. Y así se puede decir que nos pasamos prácticamente todo lo que quedaba de noche, de La Comarca, o Escenario Primavera, a Mordor, y viceversa. Señores de la organización, cómo os gusta torturarnos. Que trabajo en Poble Nou y puedo afirmar y afirmo que la Rambla está más cerca de Mordor que de la Entrada del Fòrum. Que hay más de un kilómetro entre escenarios según Google Maps. Que si los solapamientos ya son dolorosos, esto ya los convierte en imposibles. Que el recorrido es de un cuarto de hora mínimo en el mejor de los casos. Eso si no te encuentras con que todo el Primavera ha tenido la misma idea que tú y hay colapso en ese famoso tramo de escaleras que, a pesar de haber mejorado con el cambio de ubicación de algunos escenarios respecto al año pasado, no se ha acabado de solucionar. Que no es que los modernos seamos lánguidos y delicados y se nos caigan los anillos por “andar un poco”, pero es que las leyes de la física nos dan la razón. Y esa “broma” que es la “Estación Mini” para trasladarte de un escenario a otro, con unos cuantos Minis para tropecientas personas que recorrían el trayecto en coche, previa cola incluida, no deja de quedarse en anécdota. Que un Mini, como su propio nombre indica, es bonico pero pequeñico, y nosotros somos muchos. En fin. Cintas como en los aeropuertos o alguna solución ya. Si nos queréis un poquito. Hacedlo por la música que nos perdemos por el camino o hacedlo por nuestras piernas. Lo que prefiráis.

 

Dicho esto, ya os podemos hablar de los Tame Impala. Había muchas ganas de ver a los australianos, pese a que se podía anticipar que no son precisamente la alegría de la huerta. Actuación estudiada, buen sonido, visuales tipo “Windows Media Player” y mucha corrección, quizás demasiada, que dejó poco lugar a la frescura y a la improvisación. Los mega fans de primeras filas no cesaron de saltar, pero tenemos la impresión de que la mayoría del público se aburrió ligeramente (aunque no quedara bien reconocerlo). Que todos sabemos que hay música que mejor te la pones en casa para estar con el churri y música para disfrutar en directo. Y Tame Impala son probablemente una banda del primer tipo. Aunque su música, que conste, nos encanta y nos atrapa, les faltó transmitir un poco de pasión, denotando quizás falta de tablas y de seguridad en el escenario para poder salirse del guión. Con un simple “Hey, Barcelona, how is it going? You look beautiful” no siempre es suficiente. Los visuales mejoraron a partir de su temazo “Elephant”, así como la intensidad, pero no estamos seguros de que fuera suficiente. Lo podéis juzgar vosotros mismos en el siguiente enlace, donde se puede disfrutar de gran parte de su directo.

Y se hizo de noche con Tame Impala y nos fuimos de vuelta a la Comarca para encontrarnos con los Dinosaur Jr., y con Xandre RL, el rockero desubicado de moda.

DINOSAUR JR: Las primeras guitarras afiladas nos las regalaron la veterana y mítica banda de Amherst, Massachusetts. Nunca se han caracterizado por el poderío vocal del señor Mascis, pero musicalmente son una máquina de matar con esa particular mezcla de noise, grunge y hard rock – ojo con la versión del Just Like Heaven de los Cure y su brutal desarrollo instrumental. Uno de los grupos más cañeros de la primera jornada que hizo las maravillas de los más (y escasos) rockeros del lugar. Tanto cuando tiraron de nuevos temas, como el descomunal Watch the corners”, como cuando lo hicieron de himnos, como el mítico “Lung, salieron más que airosos, terminando con una versión del Sludgefeast”, con el vocalista de los Fucked Up al micro y presentando el tema como una de “la mejor banda hardrockera de Massachusetts”, que rizó los pelos de los indies allí reunidos.

 

The Postal Service: No sabemos muy bien qué se esconde tras el regreso de la banda de electropop de Los Ángeles, quienes fueron un pelotazo con su álbum de debut Give up (2003), el cual supuso el mayor éxito para su discográfica Sub pop después del lanzamiento del primer álbum de NirvanaBleach, y quienes estuvieron jugando al gato y al ratón durante la segunda mitad de la década del 2000 sobre si lanzarían o no un segundo disco. Finalmente ese disco tan esperado nunca llegó, en principio a favor de los proyectos personales de sus componentes principales, Death cab for cutie en el caso del cantante Ben Gibbard y Dntel Headset en el del productor Jimmy Tamborello, y en 2013 parece que han decidido resurgir de sus cenizas en forma de cabeza de cartel del PS 2013 y otros festivales de renombre, como el Coachella, ni más ni menos, acompañados a las voces por Jenny Lewis como venía siendo habitual. En todo caso, nos alegramos de haber podido disfrutar de ese revival adolescente, ya que todo lo que rodeó el concierto de los angelinos pareció una vuelta a los años universitarios, empezando por los modelitos de los miembros femeninos de la banda (muy a favor de las medias de Jenny). Acompañados de un correcto juego de luces y un attrezzo efectivos, la actuación resultó un tanto lineal, sin demasiadas diferencias con la versión que los americanos ofrecen en estudio. Se agradecería un poco más de pasión, improvisación y garra, aunque no llegaron al aburrimiento. De hecho, sus temas nos traen tan buenos recuerdos que, en el fondo, nos da igual, y creemos que la mayoría del público asistente compartía un sentimiento similar. Todo lo referido no impidió el primer baile masivo y los primeros brotes de histerismo festivalero de la horda indie cuando le tocó el turno a la inefable "Such Great Heights". Wellcome back!

 

Grizzly Bear: Dejamos atrás las más que atrayentes y prometedoras guitarras de Hot Snake dado que la hoja de ruta indicaba el momento de otra de esas interminables caminatas que el capricho programador del festival nos tenía preparadas. Y la verdad es que, este caso, el cambio no fue del todo agraciado, al menos para el rockero desubicado. Mi amiga la moderna estaba encantada. Estos chicos hacen melodías pretendidamente bonitas, como Sun in your eyes”,que no resultan más que intrascendentes,y pop directo, como “Knife”, que hacen que el resultado final sea bastante meloso e inofensivo. Hay que reconocer que sólo pudimos asistir al final del concierto ya que paramos en la zona de comida a reponer fuerzas y a nuestros amigos les dio por jugar a ponerse complementos varios sobre sus cabezas como si de guiris chamuscados al sol en el FIB se tratara. Así no se puede. Pero por lo menos mi amiga la moderna llegó a tiempo para ver su favorita, “Two weeks”, y todos contentos.

 

Phoenix: Los cabeza de cartel del primer día cumplieron a la perfección con su papel. Tengo que reconocer que tenía mis reticencias sobre como resultaría un directo de los franceses. Había escuchado maravillas de ellos en el “círculo indie” y eso era precisamente lo que me daba miedo, encontrarme con otro de esos grupos que pop intrascendente que en estudio son resultones pero que en directo se diluyen como un azucarillo en el mar. Pero no, la verdad es que me sorprendieron gratamente, sobre todo de salida, donde apostaron fuerte y utilizaron toda su artillería más pesada con un comienzo de concierto brutal, despachando clásico tras clásico revestidos de una clase y una entrega fuera de toda duda. Encabezados por un magnético Thomas Mars, fantástico en interpretación y pasión, uno tras otro fueron desgranando temazos, desde “Entertainment”, que abre también su recién estrenada última entrega BANKRUPT! (Glassnote 2013) y se ha convertido en un nuevo hit de su repertorios, hasta clasicazos como “Lisztomania”, “Long Distance Call” “Lasso”. Un comienzo arrollador. Aunque quizás ese magnífico arranque significó a la vez un hándicap, ya que a partir de ahí el ritmo y el tempo del show decayó de manera alarmante, tocando fondo en una interpretación de cara a la galería, y al sector mas groupie de la banda, con un Mars meloso cantando un par de baladas entre el público. Menos mal que para el final se habían guardado una curiosa manera de finalizar que no fue más que volver a interpretar “Entertainment” pero en su versión Reprise. No llegó para remontar del todo el vuelo, pero acabó dejando buen sabor de boca. Muy buen concierto y dignos cabezas de cartel los de Versailles.

 

Por cierto, no nos podemos olvidar del momento confeti que nos regaló Phoenix en forma de lluvia de billetes. Espectacular. Ni de que Thomas Mars cantó sobre la audiencia, iniciando una tradición que en ese escenario se repetiría los tres días con todos los cabezas de cartel, e incluso se adentró entre medio de la gente micro en mano hasta que le trasladaron de vuelta por encima de las cabezas de la gente y boca abajo. Hace un par de años estamos seguros que alguien habría creado un grupo en Facebook llamado "Yo también le toqué el paquete a Thomas Mars en el PS 2013". Lástima que estas cosas estén ya demodé.

 

 

Animal Collective: Los Animal Collective, esa banda con abono VIP al PS ya que lo visitan año sí, año también, no hacen más que confirmar lo mismo cada vez: su directo es aburrido. Cientos y cientos de fans se nos tirarán encima y nos llamarán blasfemos, pero por más que lo intentamos, siempre acabamos llegando a la misma conclusión. Y mira que sus discos nos gustan. Y mira que tenían montado un chiringuito en el escenario bastante resultón, con visuales entretenidos, pero creemos que deberían dejar la experimentación para otros momentos y no para un festival a las 3 de la mañana, jugando con las ganas de fiesta del público asistente. O que los programen más pronto. Detrás de Tame Impala habrían parecido sus hermanos mayores, mira. Así que ahí los dejamos, a ellos, a sus ruiditios y a su especie de dragón con dientes rarunos, y bajamos hacia Toundra.

 

 

Toundra: Se dice por ahí que no hay mejor manera de terminar una jornada de festival que con una buena sesión dj, echando unos bailoteos. Aquí un servidor disiente, aunque su amiga la moderna está de acuerdo al 100% y, de hecho, lo desea como agua de mayo. Mi primer festival fue aquel mítico de la Vaca, el entrañable Doctor Music Festival, a mediados de los 90. Y tras más de un centenar de ellos a mis espaldas tengo que decir que si tengo que escoger una forma de cerrar el día me quedo, de largo, con la demostración de hard rock instrumental que hicieron los madrileños. Reponiéndose de los iniciales problemas de sonido, fueron construyendo un concierto enorme, repasando su brutal último larga duración III (Aloud 2012), hasta ir congregando a decenas y decenas de personas entre los que ya estábamos allí desde la primera nota hasta los que fueron acercándose, curiosos por comprobar que era aquella tan bueno y auténtico que sonaba en el apartado Escenario VICE. Y aunque a priori parecía que los Animal Collective estaban bien programados y los Toundra aparecían a horas demasiado tardías, el resultado fue justo al contrario. Su propuesta instrumental, a lo Explosions in the sky patrios, unida a una entrega absoluta y a unos visuales en la línea de los de Tame Impala pero mejores, funcionaron a la perfección a esas horas tan tardías e hicieron que ni siquiera mi amiga la moderna echara de menos a Talabot, quien soltaba todo su arsenal a la misma hora en el Escenario Ray-ban. Y al final del video se ve el globo de mi amiga la moderna, que sobrevivió toda la noche y sirvió para dar las buenas noches a los amigos que no habían querido dar una oportunidad a Toundra, pese a nuestra insistencia. Una pasada de broche para cerrar la primera gran jornada del PS 2013.

 

 

 

"Primavera Sound 2013, Jueves 23"

Redacción: Rosita Vedder & Xandre RL

 

 

 

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