02-09-2013

Crónica SINTONITZZA 2013

Crónica de la edición 2013 del Festival Gratuito de música independiente de Santa Coloma

 

 

Crónica SINTONITZZA 2013

 

GALERÍA FOTOS VIERNES

 

Con el final del verano a la vuelta de la esquina, y con ella la temporada alta de Festivales, una de las últimas citas globales de música indie de esta temporada es, como cada año, el Festival Sintonitzza que se celebra en la barcelonesa localidad de Santa Coloma de Gramanet, coincidiendo con sus Fiestas Patronales. Esta circunstancia, junto con la gratuidad del evento, crea una peculiar atmósfera en la que podemos encontrar una asistencia de lo más variopinta: desde indies buscando buena música gratis free hasta rockers de camisetas negras y tupé, sobre todo en la primera jornada, pasando por algún que otro seguidor de música más, digamos, ‘convencional’, rebotado de los conciertos de Auryn o Soraya que se celebraban en la Plaza Mayor de la villa, mientras preguntaban “Oye, ¿y estos quiénes son?”, mientras los barceloneses Dorian actuaban en el concierto más masivo del certamen.

 

VIERNES, 30 DE AGOSTO

Lo del viernes fue una fiesta en toda regla de la veterana discográfica catalana Bcore. En un pack de garaje, surf y rocanrol, la totalidad del cartel de la primera jornada del Sintonitzza de este año pertenecía, de una u otra manera, a su catálogo.

 

Los locales Fuckin’ Bollocks fueron los elegidos para abrir las hostilidades en el Parc d’Europa de Santa Coloma. Ácidos y guitarreros, fueron la perfecta introducción de lo que vendría por delante. Lo suyo son canciones enérgicas y cortas, directas a la yugular, con preponderancia de guitarras desatadas y un cantante berreón, Guillermo Orós, pero con detalles que hacen su música ir más allá del garaje o del surf típico, como la introducción de saxos, steel guitar y sobre todo la fantástica armónica del multinstrumentista Imanol Salvador. Balas de entre dos y tres minutos, que una tras otra constituyeron una fantástica forma de empezar la noche.

 

 

Lo de Salvaje Montoya ya iba hacia palabras mayores. Lo que empezó como un proyecto paralelo de Valentino Montoya y el líder de Manos de Topo, Miguel A. Blanca, está cada vez más en boca de todo el mundo, a base de tocar y tocar y  llenar de surf-rock los escenarios que pisan. En Santa Coloma hicieron honor tanto a su nombre, salvaje, como a su estilo, el surf, con sus camisas hawaiianas bien limpitas y listas para la fiesta. Te hacen bailar y cantar sin parar, con un Valentino histriónico a las voces y tocando su guitarra a la altura del corazón y un M.A. Blanca sobrado de carisma y llenando el escenario, dejando a Germán la tarea de los solos y riffs mas afilados. Si algún día a Tarantino le da por hacer una película ambientada en el Caribe, los Salvaje Montoya serían su BSO ideal.

 

 

Los siguientes en subir al escenario fueron los veteranos Tokyo Sex Destruction. Tras cuatro años de silencio discográfico, este año han presentando “SAGITTARIUS” (2013), después de una larga temporada de inactividad, salpicada de varias giras por el extranjero. Y han vuelto con la misma energía de siempre e incluso más, con un RJ Sinclair tan pasado de vueltas como siempre, tanto que a veces incluso parecería impostado. Siguen practicando ese soul lisérgico y enfermizo con grandes dosis de garaje rock, que en su nuevo disco llevan a su máxima potencia, y donde destacan, además de algunas de sus canciones más conocidas de sus anteriores discos, el grueso de su último disco en que se basó el concierto, coronado por ese himno reivindicativo y protestón donde RJ se transforma en una especie de Jagger latino de la época ‘Symphaty for the devil’, que es ‘Dead Cops’. Energía, exagerada o no, que hace disfrutar al personal.

 

 

La propuesta más diferente, aunque perfectamente integrada en la velada, fue la de la banda del ex-rebelde Daniel Nel-lo y su inseparable saxofón, los Mambo Jambo. Qué energía, qué pasión, qué talento con los instrumentos, qué espectáculo nos regalaron. Los tres catalanes, con un enorme Mario Cobo a las seis cuerdas, junto con el gigantón croata Ivan Kovacevic al contrabajo, consiguieron que no paráramos de bailar durante la hora de rockabilly, como si de unos Straycats instrumentales se  trataran, que duró su show. Poco más que añadir. Un Nel-lo descomunal al saxo, derrochando actitud y carisma, y una banda que suena a las mil maravillas en un concierto que es pura energía y diversión en el que no puedes dejar de mover las caderas.

 

 

Y para cerrar la noche, los muertos vivientes más divertidos y cachondos a este lado del Río Besòs. El Beat, El Bravo, El Caníbal y El Kahuna cumplieron con su ritual sin sorpresas y siguiendo el guión habitual: la pirámide, los discursos de spaghetti western, las mujeres que suben al escenario y se ponen a cantar y a bailar, las coreografías y los paseos por todo la escena y sobre todo el momento Sacrificio,cuando sobre una colchoneta de "Todo a 1€" una chica del público surfea sobre el personal, llevándola de una punta a la otra del recinto hasta devolverla al escenario. AC/DC llevan haciendo décadas prácticamente lo mismo y no por eso dejan de ser maravillosos. Pues a los cadavéricos forajidos no hace falta pedirles más. No son una banda para ver 5 o 6 veces al año esperando variaciones, pero demonios, si los disfrutas de vez en cuando, con esa mezcla de garaje, rockabilly instrumental y surf de ultratumba y sobre todo, cerrando una noche de rocanrol como esta, tienes todos los números para pasarlo en grande.

 

 

 

SÁBADO, 31 DE AGOSTO

Se cerraba el mes de agosto y también esta edición del Sintonitzza. Y si en la primera jornada tuvimos unas propuestas bastante homogéneas en cuanto a estilo y energía, la segunda y última significó una velada de lo más ecléctica aunque más enfocada al indie propiamente dicho. Como en otras ediciones, y quizás en esta más todavía, los conciertos ‘populares’ de la Plaza de la Vila restaron audiencia al Parc d’Europa. O eso se comentaba entre los asistentes debido a la escasa asistencia a primera hora de la noche en el recinto. Aunque si uno lo piensa detenidamente, no acierta a entender qué público le pueden restar artistas como Auryn o Soraya a los que protagonizaban el segundo día del Sintonitzza. Cuestiones logísticas con la entrevista que registramos a los vascos Grises, y que próximamente, junto con su directo, ofreceremos en estas páginas en formato videográfico, nos impidieron llegar a tiempo al concierto de los locales Low People.

 

 

El primer concierto al que asistimos el sábado fue el de los también catalanes Sanjays. Lo de estos chicos es pop-rock de manual, con pocas conexiones hacia lo que hoy en día se denomina indie y más cercanos a sonidos más mainstream. Con los pies de micro vestidos de peluches de lemur, lo cierto es que lo que de verdad destaca de esta banda son las canciones. Canciones basadas en las melodías vocales de los dos guitarristas, Oscar Martorell y Adrià Cortadellas y que se une a la de la belga Demmy Sober y que están muy bien terminadas, tanto melódica como instrumentalmente, ofreciendo un concierto divertido lleno de sintetizadores, canciones a tres voces con coros muy bien terminados y algunos aspectos escenográficos que la verdad es que sobran un poquito. Aunque para gustos, colores. Lo mejor que tienen es su música y eso es lo que deberían potenciar.

 

 

Esperabamos con muchas ganas a una de esas bandas que está dando que hablar este verano, los vascos Grises y su “NO SE ALARME SEÑORA, SOY SOVIÉTICO” (2013) y la verdad es que no defraudaron en absoluto. Horarios tardíos o coincidencia con otros conciertos hicieron que no pudiéramos disfrutar de su directo en un par de festivales donde nos los hemos cruzado, y esta vez no íbamos a perder la oportunidad. Como nos reconocieron en la entrevista que, con mucha amabilidad y buen rollo nos ofrecieron durante la tarde, lo suyo es pop enérgico cargado de buenas vibraciones y positivismo. La banda suena a las mil maravillas, con los hermanos Gaztañaga al frente encargados de las tareas vocales, mientras Alejandro Orbegozo es, junto con Eñaut Gaztañaga, el verdadero motor musical del grupo con trabajo en los sintes. Su último trabajo es sólido y lleno de grandes canciones, y buena culpa de ello la tiene la posibilidad de trabajar con calma y dedicación en el estudio que el propio Eñaut, productor del mismo, posee en su localidad de origen, Zestoa. Pero lo mejor de todo esto es que son capaces de interpretarlo con total fidelidad en directo añadiéndole esa dosis de energía y frescura del que todo disco en estudio carece. Las guitarras, que cada vez pierden más protagonismo en estudio, se igualan en vivo a los sintetizadores, y canciones como ‘Wendy’, ‘Cactus’ o la oscura ‘Espacio’ suenan a las mil maravillas, contagiadas por el entusiasmo de una Amancay Gaztañaga que es un torbellino en directo, regalándonos bailes, energía y un trabajo vocal, junto a su hermano, perfecto. Si pasan cerca de vuestra casa, ni se os ocurra perdéroslos.

 

 

Con Zá! Tienes dos opciones. Entenderlos o no. Lo suyo es una propuesta arriesgada y poco convencional, algunos opinan que una tomadura de pelo y otros que genialidad. Se mueven peligrosamente entre el free-jazz y el absurdo con altas dosis de improvisación. Con decir que el concierto empezó con Papa Dupau tocando su trompeta entre el público mientras Spazzfrica Ehd hacia percusión con dos baquetas y las vallas de la primera fila uno se puede hacer una idea de sobre qué parámetros se mueve este dúo. Su música tiene de todo, desde samplers bizarros, loops con bases y/o diálogos, hasta guitarras y bajos con la distorsión al 11 como si de un grupo de metal se tratase, hasta todo aquello que se les pueda ocurrir hacer, con las más variadas máquinas de crear sonidos. El resultado es desconcertante y, en ocasiones, muchos no saben si todo aquello tiene realmente algún sentido, o si es improvisación genial o chapucera. Más de 15 años de carrera, giras con todo tipo de artistas y por decenas de países y una base de fans fieles allá por donde van pueden dar pistas. En Sintonitzza, a pesar de que la asistencia podría haber sido más numerosa, hicieron bailar a un puñado de fieles y desconcertar al resto de la audiencia.

 

 

Dorian cerraban la noche y el festival. Eran el grupo grande del cartel. Y lo demostraron en cuanto a sonido y puesta en escena y, por supuesto, en lo que respecta a afluencia de público y complicidad del mismo con respecto a la banda. Si habéis leído nuestras crónicas de los últimos festivales (SOS, FIB, Low Cost, Sonorama), donde los de Barcelona han sido omnipresentes este verano, poco mas tenemos que añadir. Una banda consagrada en cuanto a discografía y repercusión, con unas primeras filas que no hacían más corear sus grandes éxitos. El set, el de las últimas ocasiones, con sus canciones de siempre como ‘La tormenta de arena’ o ‘A cualquier otra parte’, con algunas de sus nuevas canciones como ‘El Temblor’, o la despedida con ‘Los amigos que perdí’, ya se ha convertido en una propuesta sólida y, sobre todo, interpretada de manera soberbia. Perfecto cierre para un festival, el Sintonitzza, al que le deseamos toda la salud posible y que nosotros lo veamos en el futuro.

 

 

No queríamos terminar esta crónica sin mostrar nuestra sincera gratitud a la organización del FM Sintonitzza F.I.S.C. 2013 y a Jordi de http://www.indiestar.es/ por las facilidades a la hora de trabajar.

También un saludo muy especial a  de http://mirolloeselindie.blogspot.com.es/ y a  de http://fanfatalemusic.blogspot.com.es/

(CC) CRÓNICA Y FOTOS: Xandre Rl (@XandreRL) y  Rosita Vedder

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