23-08-2013

Crónica Sonorama (II): Viernes, 16 de Agosto

Desde la sorpresa matutina en la Plaza del Trigo con la actuación fuera de programa de Supersubmarina hasta el petardazo final de punk-rock de los sudamerivascos Capsula transcurrieron 15 horas en las cuales Travis y Lori Meyers cumplieron con solvencia a su papel de cabezas de cartel del día.

 

 

Crónica Sonorama (II): Viernes, 16 de Agosto

 

CRONICA JUEVES 15

Que Sonorama es un festival diferente es algo que después de dieciséis años celebrándose parece obvio para cualquiera que esté medianamente metido en este mundillo. En otros festivales lo básico es aguantar hasta el amanecer con la sesión del DJ de moda de turno y al día siguiente dormirla hasta media tarde para volver a empezar. El Festival arandino funciona de otra manera. Por supuesto que uno puede actuar de la manera antes citada, pero a quien así lo haga le informamos de algo: No estás viviendo Sonorama al 100%. Ni siquiera al 51%. Sonorama es levantarse antes del mediodía, acercarse al casco antiguo de Aranda, asistir a uno, dos o incluso a los tres conciertos gratuitos y abiertos a todos que se celebran en la Plaza del Trigo. Allí no actúan cualquiera. No recurren al fondo de armario para montar tres horas de música y cumplir. Por allí ha pasado el futuro del Festival y del Indie patrio. La nómina de lo que ha pasado por el escenario de la plaza tira de espaldas. La leyendaempezó con Vestusta Morla pero la lista es enorme y de una calidad brutal: Havalina, Fuel Fandango, Dinero, Supersubmarina, Aaron Thomas, Alex Ferreira, The New Raemon, Josh Rouse, Xoel López, Russian Red, Jero Romero, Sidonie... Y encima últimamente nos ofrecen sorpresas varias como la de este año. Pero adelantemos acontecimientos. Cuando terminan los conciertos del mediodía, y si los has vivido como dios manda, mojado aun del agua vertida por los bomberos arandinos para combatir el calor, toca comer y ahí las opciones son multiples, de tapas y Riberas en cualquier local de la Calle Isilla o la Plaza Mayor, comer comida americana en uno de los pocos locales de España que tiene Jukebox o reservar en alguno de los multiples asadores de la villa un buen lechazo. Y si eres capaz de levantarte y hacer la consiguiente cola, cada año, existe una degustación gratuita en bodegas varias del pueblo. Una vez que el estomago esté bien lleno, no hay mejor digestión que ir a mover el esqueleto o a la Plaza de la Sal donde el Red Bull Music Bus ofrece conciertos de bandas emergentes y sesiones de djs o ir a la Plaza del Rollo, lugar de peregrinación de todo buen sonorito donde la diversión, las batallas de agua, el cachondeo y el baile mientras te pinchan la música más molona está asegurada. Si tu cuerpo es todo terreno de ahí ya directamente al recinto y si te hace falta descanso, aparte de la siesta en el hostal/piso/camping de turno, tienes la opción de la Piscina Municipal donde con el abono del festival entras a precio reducido y el ambiente está lleno de pulseras como la tuya. This is Sonorama!

Nuestra segunda jornada empezó, como no podía ser, empezó bien temprano en la Plaza del Trigo. Teníamos muchas ganas de ver a JACK KNIFE y allí que nos fuimos. Los madrileños practican un rock and roll teenager de manual. Melodías, guitarras poderosas, base rítmica potente, imagen, actitud y un derroche de energía y juventud que, junto a unas más que aceptables canciones, crearon el clima perfecto que hace vibrar a la plaza Arandina. El garaje rock de los de Madrid con letras sobre diversión y chicas –‘Hey Girl’ tiene alma de himno youth-acumula todos los números para convertirse en un nuevo fenómeno. Y espera que no cambien al castellano, si es así ya hablaremos. Al tiempo.

 

 

Cada año Javier Ajenjo, el muy canalla, se guarda uno (o varios) as en la manga para sorprender a todos los sonoritos, en agradecimiento a su peregrinación anual a Aranda. Este año, tras la sorpresa de IZAL actuando en la Fiesta inaugural del miércoles, el verdadero petardazo fue la actuación fuera de programa de SUPERSUBMARINA  en el escenario de la Plaza. La banda jienense tiene muchísimo que agradecer al festival arandino. Como explicó al día siguiente Ajenjo en rueda de prensa, Supersubmarina han sido la única banda que han ido directamente al escenario principal en horario prime-time y aquella actuación fue el espaldarazo definitivo en su carrera. Lo demás ya es sabido. Hasta llegar a este 2013, cabezas de cartel del Sonorama. El propio director del festival se encargó de dejarlo claro cuando subió al escenario del Trigo a presentar la actuación sorpresa de Jose ‘Chino’ y los suyos. El espectáculo fue corto pero intenso, con una plaza que se volvía lilteralmente loca. Bajo el agua de los bomberos arandinos se desarrolló un show semiacústico con algunos de sus nuevos temas como el single ‘En mis venas’, ‘Niebla’ o su éxito homónimo ‘Supersubmarina’. Pero los mejores momentos llegaron al final cuando, como un regalo a todos los allí congregados, la banda se marcó un popurrí de temas como el ‘Dance with somebody’ de Mando Diao o el ‘Take me out’ de Franz Ferdinand. Pero el verdadero momento mágico, de esos que solo se generan en la Plaza del Trigo, fue cuando entre tal batiburrillo sónico empezaron a sonar los acordes del estribillo del ‘Años 80’ de Los Piratas. En ese momento el centro de Aranda se volvió completamente loco y las piedras centenarias de la Villa arandina temblaron con el karaoke de miles de personas coreando la letra de los de Vigo. Un precioso homenaje a una de las bandas que fueron punta de lanza de este rollo del indi-rock-pop y que se separaron antes de recoger los frutos y el éxito de sus más de diez años en la brecha. Momento inolvidable.

 

 

Ya por la tarde, en el recinto, y tras asistir a una interesante rueda de prensa de Lori Meyers, nos acercamos al escenario principal para presenciar el show de JERO ROMERO. El ex de los Sunday Drivers ha dado un paso adelante en su carrera y ha añadido profundidad y mucho, muchísimo bagaje de folk-rock americano y fronterizo a su propuesta. Las innegables referencias a Crosby, Still, Nash & Young son bastante clara con ese puntito chicano que también Caléxico incorpora a su música pero pasado por un tamiz mas mediterráneo e incluso progresivo en algunas improvisaciones. Curioso e impactante ver cómo, con un escenario tan enorme, Jero juntó a los suyos en 5 metros cuadrados y así, pegados unos a otros, en un ejercicio de unión, interpretaron todo el show, donde abundó la improvisación y los momentos épicos, sobre todo en las percusiones. De menos a más intensidad el concierto fue creciendo y alcanzo su punto álgido con el tema propio ‘Nadie te ha tocado’ o el ajeno, en la ya habitual interpretación por parte de Jero y los suyos del ‘Adelante, Bonaparte’ de Standstill. Muy buen concierto en el cual hasta el mismísimo Frank Healey de Travis, asistió encantado al mismo, en la parte trasera del escenario y al finalizar fue a felicitar personalmente a la banda.

 

 

De ahí saltamos rápidamente al Escenario Castilla y León, donde teníamos mucha curiosidad por ver lo que nos iban a ofrecer los canadienses THE CORNER. Hemos visto merodear al líder de la banda, Matthew Oh por todo Aranda durante todo el festival, con ojos abiertos como plato ante lo que allí ocurrió y la boca media abierta como a punto de exclamar ‘what the fuck…?’. Ahora lo veías con un Ribera en una mano y un pincho de morcilla en la otra, ahora subido a las tablas el escenario de la Plaza, entre bambalinas, viendo todo lo que allí cocía, o en cualquier parte del recinto, con su copa en la mano observando ensimismado como se lo montan estos locos hispanos. Pues bien, la sorpresa fue muy grata. Tenemos que reconocer que The Corner eran unos completos desconocidos para nosotros y la verdad es que no es encantó el bonito pop que destila su música. Melodías elegantes y mucha clase nos hicieron sonreír y bailar durante toda la duración del concierto. Una banda que suena limpia y compacta –brutal ver como Calvin Castellino reparte de lo lindo a la baería- y un Mr. Oh que es el verdadero maestro de ceremonias con su preciosa voz, nos ofrecieron un repertorio de buenas canciones, sobre todo una potentísma y genial ‘Bitter’ o una emocionante ‘The Frog and Toe’, que dejo más que satisfechos a los varios miles que nos acercamos a disfrutar de la actuación de los de Toronto.

 

 

Llegaba el momento que muchos esperaban. A pesar de que los nombres de Supersubmarina o Lori Meyers estaban en las letras más grandes del cartel y la organización no se cansó de repetir que ellos eran los verdaderos cabezas de dicho cartel, el verdadero hecho diferencial de este Sonorama 2013 fue la actuación de TRAVIS. Porqué para muchos fue la primera, y quizás la última, ocasión de ver a los escoceses. Además hacía cinco años que habían dejado la banda en barbecho, como ellos mismo dijeron, y que fue recibido por el público con disparidad de opiniones, se habían dedicado plenamente a sus familias y a la paternidad y que para ellos eso era más importante que la propia música. Y si esto no era suficiente este era su único concierto en España presentando las canciones de su nuevo disco WHERE YOU STAND (2013), que será presentado el próximo lunes 26. Casi todo la primera parte se centro en las nuevas canciones, entre las que destacaron ‘Moving’ o sobre todo la homónima ´Where you stand’ con unas melodías vocales marca de la casa. El sonido fue perfecto, cristalino, quizás un poco bajo de volumen en ocasiones, como único pero. Por lo demás se notaba que estábamos ante una de las grandes bandas del pop de la década pasada aunque quizás se echó de menos un mayor despliegue escenográfico visual. Todo eso se olvidó en cuanto empezaron a caer los clasicazos. ‘Sing’ y ‘Side’ fueron seguidas, seguidísimas, incluso demasiado. A esas le siguieron ‘Closer’, ‘Turn’ y una ‘Flowers in the window’ emocionantísima, coreada por el público y en el escenario Frank Healy (por cierto, el comentario mas comentado entre los presentes fue “que mayor está!” con esa gorra a lo Cheap Trick que parecía esconder una calva mas que incipiente) a solas con su acústica rodeado por sus compañeros detrás suyo a modo de coristas. ´Why does it always rain on me?’ fue un broche final, donde un Frank Healy que aseguró que envidiaba la belleza de las españolas comparadas con sus compatriotras escocesas, consiguió gracias a la complicidad con el público un guinda perfecta a un concierto inolvidable.

 

 

En el escenario colindante DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES se fueron al extremo contrario y ofrecieron puro entretenimiento sin más pretensiones. Ante los barceloneses tienes dos opciones, o buscas la barra para conseguir avituallamiento líquido y/o sólido o te metes en el barullo y no para de bailar. Su show no ha cambiado prácticamente en estos casi 10 años de carrera. Buenrrollismo, letras piruleta, los bailes de Oscar D’aniello, los grititos de Helena Miquel y una canción que se repite todo el rato. Una canción porqué casi da lo mismo que sea ‘La Juani’ que ‘Rio por no llorar’, ‘El indio’ o ‘La primavera’, todo suena igual y el truco está en meterte o no en el ese remolino. Si lo haces tienes 1 hora de diversión y bailoteo como hicieron unos cuantos miles que tenían ganas de mandanga tras el concierto mucho más pausado de los escoceses Travis. Si no consigues conectar, como antes comentamos, mejor retirarse antes que acabar empalagado y hastiado de ritmos machacones y letras que manejan 100 o 200 palabras del vocabulario español y sus multiples maneras de combinarlas. En ese caso, la pausa para la cena, la birra o la carpa Future Stars eran la mejor opción

 

 

La otra esperada actuación del viernes era la de LORI MEYERS, el cabeza de cartel nacional del día. Como ya comentamos en nuestra crónica del LOW COST de hace un par de semanas, asistir a un concierto de los granadinos se ha convertido en una fórmula perfecta y bien engrasada de un gran concierto de estadio. Imagen, sonido, actitud, todo bien pensado para que funcione a la perfección. No faltan los bailes masivos, el karaoke generalizado y un buen puñado de grandes éxitos como la nueva ‘Emborracharme’, ‘Luces de Neón’, ‘Alta Fidelidad’ o ‘Mi realidad’. Concierto correcto, muy correcto. Muy disfrutable si hace tiempo que no los has visto en directo y entretenido si ya los has visto varias veces en esta gira y sobre todo en este formato festivalero. Para los que estamos en el segundo grupo, y tal como ellos mismos reconocieron en la rueda de prensa de media tarde, agradeceríamos un descanso de la banda, una época de silencio y una vuelta por todo lo grande con nuevo show y nueva propuesta que nos haga vibrar de nuevo por todo lo alto. Seguro que lo consiguen.

 

 

Aprovechando que a los Lori ya los habíamos visto en varias ocasiones este año, nos acercamos a la carpa Future Stars a presenciar el concierto de una interesantísima banda a la que le habíamos perdido un poco la pista, los tinerfeños PUMUKY. Y la verdad es que nos salió muy bien la jugada. Qué gran banda, que gran sonido y que grandes canciones. Lo suyo son la creación de geniales atmósferas intimistas que a veces, en su vertiente mas noise pueden recordar a los más inspirados Planetas pero con unas fantásticas melodías que, nos llamaréis locos, pero muchas veces recuerda en timbre e intensidad al mejor Miguel Rivera de Maga. Su música atrajo a la carpa a unas cuantas decenas de curiosos y fans que salieron más que satisfechos con la banda canaria. Esperamos volvernos a encontrar con ellos en más ocasiones porqué de verdad que merecen y mucho la pena.

 

 

De vuelta a los grandes escenarios, visitamos el segundo, donde queríamos ver a MISS CAFFEINA. Los madrileños nos habían dejado un buen sabor de boca la anterior vez que los habíamos visto, y dado que en aquella ocasión solo pudimos disfrutar del final del conicerto esta vez nos decidimos a verlos desde el inicio. Con un look a caballo entre Michael Stipe y David Bowie, el vocalista Alberto Jiménez sorprende con su actitud interpretativa llevándolo a veces un poco más lejos de lo que su música transmite. Mas pop que rock que en directo gana a su versión de estudio y que conecta, sin que ello sea nada negativo, con el sector más femenino y joven que puebla y canta en las primeras filas. Tienen buenas canciones, buen sonido, una actitud irreprochable y, aunque algunos echamos de menos que pongan un poco mas de carne en el asador en cuanto fuerza y mala leche. Momentos como el de la magistral ‘MM’ , el momento álgido del show, merecieron más que la pena el acercarse.

 

 

Al final, los catalanes DORIAN se han convertido en un compañero más de festivales. Si te has pateado la península asistiendo a cinco festivales, en tres o cuatro de ellos seguro que te lo has encontrado. Y tenemos que reconocer que cada vez que nos topamos con ellos creemos que ya han alcanzado su tope en esta gira y nos volvemos a equivocar. En la anterior ocasión, en el Low Festival, dijimos, tanto nosotros como ellos mismos, que había sido el concierto mas especial de la gira. Pues bien, no sé si en Sonorama se habrán superado, pero acorde a la respuesta del público deberíamos decir que si. Con una asistencia de cabeza de cartel, momentos de complicidad en los grandes hits como ‘A cualquier otra parte’ o ‘La tormenta de arena’ con la, nunca más indicada, nube de polvo (junto a las molestas piedras que dejan tus pies hechos fosfatina, el gran pero de el perfecto recinto que es el Ferial de Aranda) de los botes de la gente, desatada e involucrada en el show de los de Barcelona y una escenografía de luces que siempre llevan a momentos épicos y futuristas, Dorian siguen dando pasos de gigantes para afianzarse como una de las grandes apuestas del pop patrio con el gran trabajo que están haciendo en esta completísima gira festivalera estival.

 

 

Nuestros cuerpos, a estas horas de la madrugada, ya pedían un merecido descanso, pero nuestro corazón y nuestras ansias de guitarreo y rock and roll consiguieron que nos pasáramos, antes de abandonar el recinto, por la carpa Future Stars (curiosa la denominación de futuropara varias bandas, como es el caso, que llevan más de una década puliéndose los escenarios) y no nos arrepentimos. Vaya que no!. Lo del power-trio afincado en el Pais Vasco es de verdadera traca. Rock garajero de muy alto octanaje, con momentos cercanos al punk rock más salvaje. La actitud y los tics tópicos del estilo se les presuponen pero ellos lo llevan a otro nivel. Las canciones son redondas balas de matar que te perforan el cerebro a base de fuerza y decibelios y hacen de la provocación una de sus artes más perfeccionados. Desde crear, con toda la mala intención, el POGO más salvaje que ha visto Sonorama en muchos años hasta pasar de la cara del técnico cuando les dijo que tenían que cortar ya el concierto y ellos a lo suyo, ante un público rendido a sus pies. Que falta hace, de vez en cuando, en festivales de este tipo, donde las propuestas suelen estar más enfocadas a otros estilos menos incendiarios y potentes, un poco de buen rock and roll con agallas. Petardazo capsular!

 

 

(CC) CRÓNICA Y FOTOS: Xandre RL (@XandreRL) & Rosita Vedder

 

 

Our website is protected by DMC Firewall!