17-05-2013

Crónica del Festival SOS 4.8

La nueva edición del festival SOS 4.8 se ha caracterizado por una reducción notable de presupuesto, un horario más reducido y un cartel tendente a la electrónica que, a pesar de no contar con nombres tan grandes como en ediciones pasadas, ha demostrado ser lo suficientemente efectivo y, como mínimo, suficiente para no dejar de mover el esqueleto en las 48h de duración del festival.

Probablemente la falta de reclamo para un público más amplio que otros años se haya traducido en una menor afluencia de público al menos en la jornada del viernes, aunque en la jornada del sábado el número de personas aumentó de manera considerable. No obstante, la organización ha proporcionado cifras récord de asistencia de 70.000 personas. Sea como fuere, una cosa sigue clara año tras año: el festival murciano es sinónimo de diversión asegurada y representa ese pistoletazo de salida que abre el periodo de festivales de verano tan ansiado, que muchos llevábamos meses esperando como agua de mayo (nunca mejor dicho).

Día 1, Viernes

Después de que los DJsÁngel Pop, VincentDeejey y nuestra querida Virginia Díaz (Radio 3) abrieran el escenario SOS Club el viernes 3 a las 16.30h (a diferencia de las habituales 12h de otros años), y después de la actuación de Arsenal en el Escenario Jägermeister, los murcianos ganadores del TalentoSOS, a Dorian les tocó abrir el escenario principal cuando su propuesta de pop rock electrónico pretende y merece noche, como tantas veces se han encargado de demostrarnos. Un fallo de programación que lamentablemente se notó en el número de personas, todavía a medio gas, que pudieron asistir a la presentación de su nuevo álbum "La velocidad del vacío". Suerte que los veremos en casi todo festival que se precie este verano y tendremos ocasión de corear sus nuevos temas más rockeros o desgañitarnos con los antiguos. La calidad de temas como "El temblor" no es cuestionable y "Los amigos que perdí" está siendo la escogida para cerrar sus conciertos de presentación del nuevo disco con el público en alto.

Les siguieron los noruegos Kakkmadafakka, quienes continúan con su divertido show de alta calidad musical, grandes canciones y sobre todo melodías, aunque quizás tras haberlos disfrutado en varios festivales en 2012, el efecto sorpresa de su espectáculo pierde un poco de punch. Mención especial se merece el alma mater del grupo, Axel Vindenes, guitarra-teclista y multi-instrumentista (al igual que el resto de la formación), el desparpajo de la banda y, cómo no, ese par de coristas masculinos cuyas coreografías son de lo mejorcito que hemos visto en muchos años después de Flash Dance (bueno, quizás exagero). Muy divertida la versión del“Halo”  de Beyoncé. Estos chicos se atreven con todo.

Como bien sabemos, The XX son el máximo exponente del pop electrónico minimalista y preciosista y su actuación era una de las más esperadas. Su música hipnótica se basa en una electrónica contenida llena de melodía y se convierte en espectacular gracias al genial despliegue de luces que les acompaña. El sonido y la actitud, como siempre, impecables.“Try” o “Angels” fueron buena muestra de ellos. No obstante, faltaron decibelios o el público estaba más bien a otras cosas y no llegaron a prestar la atención que requerían. Programarlos a unas horas más tempranas hubiera sido probablemente más efectivo, dado que no son la alegría de la huerta por mucho que nos gusten, y la gente tenía muchas ganas de festival acumuladas.

Mientras tanto, Hola a todo el mundo realizó un concierto solvente pero quizás falto de algo de garra y resultó más plano de lo esperado, sobre todo por aquellos que habían abandonado a The XX en busca de algo más de ritmo. Seguimos echando de menos los ruiditos y el violín de Loreto, que aportaban contenido al espíritu y al sonido de la banda.

Y por fin llegó la intro de The Bloc Party, que parecía augurar el deseado aumento de revoluciones,  pero rápidamente se quedó en nada con un corte forzado y un comienzo algo blando que de nuevo no parecía presagiar demasiado movimiento. Todo cambió a partir del tercer tema y durante un rato se olieron las guitarras y el primer atisbo de rock en un cartel dominado por la electrónica. Aún así, el concierto fue irregular en su ritmo, con momentos incluso aburridos compaginados con otros sudorosos y enérgicos, sobre todo cuando sonaban sus hits más veteranos como “Hellicopter”, “Banket”o“Hunting for witches”. Hasta se atrevieron con la segunda versión de una diva de la noche, en este caso Rihanna y su “We found love”, pero por desgracia Kele Okereke y los suyos, pese a que lo intentaron, no acabaron de arrancar.

Hubo que esperar hasta las dos y media de la mañana para encontrar al verdadero catalizador de la noche: los euskal-londinenses Crystal Fighters, que con su mezcla de electrorock y house tribal hicieron las delicias de una audiencia ávida de bailoteo y diversión. La fusión de unas voces tan diferentes, incluso extravagantes, como son las de Sebastian Pringle, y su divertido atuendo y sus caóticos bailes, y la de la dulce Mimi Borrelli, apoyadas por unos juegos de percusión muy efectivos, es posible que no cambien el curso de la historia de la música, pero está claro que te impiden quedarte quieto en el sitio, llegándote incluso a hacerte sentir un poco petard@ con alguno de sus hits como“Home”, “Plague” o su famoso"I love London". Pero ¿y qué más da cuando la diversión está asegurada?

Siguiendo la senda dejada por los londinenses, Modeselektor y su propuesta de techno elegante de qualité, a pesar de que unos visuales un poco más trabajados se hubieran agradecido, siguió haciendo bailar a los que aún aguantaban por allí, para cerrar la primera jornada en el escenario principal.

Pero la noche aún encerraba una última sorpresa: la estupenda sesión de indietrónica de los madrileños ElyElla DJs. Escondidos detrás de una máscara veneciana Ella y de una máscara de la Bestia Él, ofrecieron un espectáculo en toda regla. Sin tregua, sin pausa y sin tiempo para tomar aliento, fueron cayendo temazo tras temazo perfectamente fusionados para dar un broche de oro idóneo al primer día del SOS 4.8 2013. Y siiii... Con confeti incluido!

Pese a habernos perdido a Clock Opera, John Talabot, BeGun o Jamie XX, nos fuimos a casa con una sonrisa en los labios, los pies doloridos y bastante satisfechos. Todo no se puede y estuvo muy bien. Un primer día cuyo balance fue irregular en cuanto a cartel, ligeramente más flojo que otros años dado que la crisis aprieta, pero que también tuvo algunas otras sombras no achacables a esta y solucionables, como el infernal cuello de botella que se repite año tras año para acceder al recinto o el muy mejorable sonido del escenario principal, algo mejorado elsábado, que sonaba lejano y vacío. Un recinto tan extraordinario, con unos servicios accesibles y abundantes y una ciudad tan volcada con el primer gran festival del verano se merece que se subsanen esos pequeños detalles para continuar en la primera división nacional festivalera.

Día2, Sábado

El segundo round del SOS4.8 dio comienzo con el grueso de la, escasa, presencia nacional de esta edición. Y los responsables de abrir fuego fueron la banda de Jero Romero en un concierto que tampoco será muy recordado. Poco público y una propuesta que el de Toledo lleva años sin variar, demasiado continuista con su anterior proyecto, The Sunday Drivers, y sin alcanzar a enganchar como lo hacían aquellos. Comentarios con los que seguramente discreparán los fans con los brazos en alto de las primeras filas, aunque un sonido demasiado bajo que no acompañaba a un pop de bajas revoluciones como el que se gasta y el recuerdo del final de la noche anterior todavía en las retinas, hicieron que la actuación de Jero se nos hiciera más larga que un día sin pan.Y de manera puntual y con un escenario principal ya abarrotado les tocó el turno a los cabeza de cartel nacionales, que por suerte, para ellos y para nosotros, comenzaron más tarde que Dorian el día anterior: los granadinos Lori Meyers. Y no defraudaron. Venían presentando su nuevo disco "Impronta",  que fueron intercalando con sus grandes éxitos, cosa que no hizo resentirse al tempo del concierto, al contrario. Lograron el primer baile masivo de todo el festival cuando sonaron algunos de sus grandes éxitos, como “Luces de Neón”, “Mi realidad”o“Alta Fidelidad”, a las que ya pueden añadir un nuevo clásico, “Emborracharme”. Los andaluces no sorprenden a nadie, pero han conseguido crear un directo sólido y que asegura coros infinitos, histerismo y grandes dosis de diversión. Una apuesta segura. El cariño que mostraron hacia los murcianos y hacia este festival, así como que Noni bajara al público descamisado, también ayudan. Dicho cariño se mostró, además, en forma de colaboración con dos voces femeninas, Annie B. Sweet (quien, "casualmente", pasaba por allí) y la chilena Javiera Mena. Aunque la intención fue buena, el resultado estuvo carente de brillo y las chicas se mostraron bastante desafinadas, especialmente la segunda, potenciando sin quererlo las habilidades vocales de Noni, de las que no nos habíamos percatado de manera tan notoria hasta el momento. Canta muy bien el chico, sí señor.

Era el momento de los mallorquines L.A., quizás un poco desubicados entre tanta electrónica. Aún así, su actuación fue sobresaliente, poniendo un poco de rock y guitarras a la noche. Todo ello marcado por la fantástica y desgarrada voz del Sr.Lluís AlbertSegura, alma mater absoluto de la banda,apoyado en las grandes canciones de su magnífico "Heavenly Hell" y presentando su ultimo larga duración, "Dualize", que suena fresco y crudo después del oscuro "SLNT FLM". Escuchar en su hábitat natural, el escenario, temazos como “Crystal Clear”, “Stop the Clocks” o el actual single “Dualize”, fue uno de los pequeños placeres que nos permitieron el aluvión de sintes del resto del cartel.

Para muchos el concierto del Festival fue el de los galos M83, con Anthony González (muy guapo, por cierto) a la cabeza. Con una propuesta musical diferente, apoyada en la elegancia y la calidad musical, sus ganas y entrega encima del escenario son encomiables. Los juegos de luces de un preciosismo poco habitual evocando esa galaxia que originó su nombre fueron pieza imprescindible para un concierto donde la banda jugó todo el tiempo con el multinstrumentismo de resultados agradables y sorprendentes: Pocos músicos pueden mezclar hoy en día un saxofón con samples electrónicos por doquier y salir tan airosos. El momento álgido fue, como no,“Midnight City”, con el público en lo más alto coreando el tema a voz en grito, que será probablemente recordado como la imagen de este SOS 4.8 2013.Temas como “Graveyardgirl” o “Couleurs”, con el que cerraron, dejaron también momentos, pelos de punta y sensaciones memorables. Y es que están a otro nivel.

Queríamos echar una ojeada a Los Punsetes, pero necesidades básicas humanas como hidratarse y comer algo, que nunca están de más, nos lo impidieron (por otra parte, ¿cómo encajar su música entre M83 y Justice?), así que nos dirigimos raudos y veloces de nuevo al escenario principal para disfrutar del dúo francés formado por Gaspard Augé (y ese look heavy a lo James Hetfield que tanto nos gusta) y Xavier de Rosnay, extásicos y poderosos.

Justice, a pesar del formato como DJ set, son capaces de mantener en vilo a una audiencia entregada que espera hit tras hit a que los maestros de la electrónica francesa les conduzcan bajo su influjo, en medio de un set de luces espectacular y especialmente diseñado para conseguir ese efecto hipnótico de disfrute máximo que es el universo Justice. Entre sus temazos, como “Waters of Nazareth”, “Phantom”o“D.A.N.C.E.”, remezclados entre sí, intercalaron algunas agradables sorpresas que sumaron pinceladas rock al conjunto y que sólo hacían que contribuir al éxtasis colectivo. Cerraron con una remezcla de “We are your friends” con el público arriba y, cuando ya parecía que se iban, un “Ain't no mountain high enough” acabó de hacer las delicias de todos los asistentes. Hoy en día no nos podemos imaginar nada tan orgásmico en un festival centrado en la electrónica, como ha sido la edición del SOS 4.8 2013, como M83 seguido de Justice, y la realidad superó aún si cabe nuestras expectativas. Felicidad absoluta. Ni un pequeño respiro nos dieron para ir a ver qué hacía Javiera Mena. Tal y como anticipaba el cartel, la noche del sábado en Murcia no dio tregua.Completando el triunvirato francés, Vitalic o, lo que es lo mismo, Pascal Arbez, saltó al escenario principal tras sus compatriotas con el listón bien alto y, como era de esperar, tampoco dio tregua con su hard-techno. Acompañado por un batería imparable y un teclista que le ayudaron a descargar su brutalidad sonora sin piedad, destrozó los oídos y los pies de los allí presentes a base de trallazos. Aunque su set de luces y su puesta en escena fueron bastante atractivos, cabe decir que tras Justice poco tenía que hacer al menos en cuanto a lo visual. Su música también es mucho menos accesible para todos los públicos que la de sus paisanos y, con la excepción de sus singles más pop como “My friend Dario”, hay que ser amante del techno duro con tintes de electroclash para sobrevivir a una sesión de Vitalic.

Nosotros decidimos dar una tregua a nuestros oídos para ir a ver a los Citizens!Y es que teníamos muchas ganas de escuchar su nuevo single en directo, “True Romance”, un temazo en toda regla, aunque tras la descarga de decibelios de Vitalic hay que decir que la primera impresión fue que estos chicos sonaban un poco descafeinados. Seguramente una programación más temprana hubiera evitado esta impresión.

Y nos fuimos corriendo de nuevo al escenario principal para darnos el último gustazo con el dúo electrónico británico Addictive TV, reuniendo las pocas fuerzas que aún nos quedaban, quienes no sólo mezclan cual DJ al uso, sino que crean sus mezclas a través de imágenes, fusionando tecno, electro, drum 'n 'bass y rock con un resultado espectacular que no puede causar otro efecto que dejarte boquiabierto y atrapado ante esa pantalla de televisión que suena. Habíamos tenido la suerte de verlos en otro SOS allá por el 2010 (vale, sí, lo reconocemos, este es nuestro quinto SOS!!) y, aunque parecía mentira, nuestros gratos recuerdos fueron superados por una realidad abrumadora. Nuestro favorito fue el vídeo de los superhéroes, aunque cerrar con el capítulo de Padre de Familia dedicado a la legalización de la marihuana, hay que reconocer que fue un puntazo. Grandes!

Y así abandonamos un año más el fantástico recinto de la Fica. Con el ritmo en los pies al paso del escenario que cerraba la noche, el SOS Club, y los sonidos dubstep de Santi y ClaraThe Warriors DJ, mejor artista electrónico nacional del pasado 2012. Y abandonamos con un contundente“hasta el año que viene” y una palpitante sensación: la temporada festivalera ha comenzado. Por delante quedan cinco excitantes meses. Alea Jacta Est.

 

Redacción: XandreRL & Rosita Vedder

 

 

 

DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd